Colombia.com Bogotá Miércoles, 20 / Nov / 2019

¿Cuáles son los errores más comunes a la hora de criar un perro?

La falta de comprensión de las necesidades del perro suele derivar en conflictos de crianza que pueden terminar, en el peor de los casos, en el abandono de la mascota.

Cuáles son los errores más comunes a la hora de criar un perro
Es importante conocer las características de la raza. Foto: Shutterstock

Las cifras de adopción siguen aumentando vertiginosamente. Según datos de la Universidad de la Salle, en Colombia hay más de un millón de perros abandonados. Esto quiere decir que, por cada 100 perros con vivienda, hay 38 en las calles, lo que ha hecho que las jornadas de adopción sean cada vez más frecuentes.

 

 

Al igual que los humanos, los perros también tienen distintas personalidades que están determinadas en su genoma. Por ejemplo, los Border Collie o los Australian Sheperd son razas muy activas que requieren de personas que están pendientes de ellos constantemente, por lo que dejarlos encerrados en casa por largas horas será un error.

De acuerdo con una plataforma enfocada en la venta de productos y servicios para mascotas, los cinco errores más comunes que se cometen a la hora de adquirir una mascota son:

1. No saber elegir la raza

 

Usualmente, los perros que tienen mayor actividad en los lugares de adopción o en las tiendas de mascotas suelen ser quienes requerirán de mayor atención.

Los que son más activos, inevitablemente requieren de otro tipo de dueños que tengan más tiempo para compartir con ellos. Si una persona trabaja más de 8 horas al día y no puede quedarse con él, es mejor pensar de nuevo si adquirir una mascota es la mejor decisión.

2. No saber reconocer las cualidades del perro en adopción

Usualmente, los perros que se encuentran en jornadas de adopción son perros que se han visto expuestos a una serie constante de abandonos por lo que tienen características emocionales particulares.

De acuerdo con el experto, “tienen una necesidad de apego mayor, se acercan más a los humanos, necesitan contacto, tendrá que existir más tiempo de calidad con ellos dado que no pueden enfrentarse a otro abandono, así sea por corto tiempo”.

 

 

3. Humanizar a las mascotas

Es común escuchar el termino humanización de la mascota; en la cotidianidad, las personas aseguran que quien viste a su perro, lo baña o quizás le personaliza algunos objetos lo está humanizando.

Sin embargo, un experto asegura que el verdadero problema radica en no establecer una conexión clara con la mascota y entender sus necesidades para tener un relacionamiento claro.

“No está mal comprarle ropa o dormir con tu perro, el problema está en que si yo veo que la ropa le incomoda y se la sigo poniendo lo voy a afectar, se sentirá mal y eso no le permitirá sentirse a gusto con el hogar. O si un día lo bajo de la cama y se altera eso quiere decir que no lo estoy educando correctamente, es un tema de comunicación entre humano y mascota”.

 

 

4. Corrección a golpes y dominancia

Nuevamente, en este punto, se trata de un tema de comunicación, la mascota necesita ser corregida evitando los golpes y partiendo de la premisa de que, si se habla con firmeza, el perro entenderá quién manda en el hogar y no actuará de forma inadecuada.

Además, desde pequeños, los perros no deben tener actitudes posesivas, subirse a los sofás sin autorización o querer controlar el lugar, son cosas que deben corregirse a tiempo para que comprendan que si bien hacen parte del hogar no pueden dominar todas las situaciones.

5. Perros y niños no congenian

 

 

Cuando llega un niño a casa o cuando el niño tiene por primera vez una mascota se debe aclarar el tipo de relación que van a tener. “Un menor no debe jugar de manera agresiva con su perro porque el le va a responder de la misma manera y entonces las dinámicas serán violentas y el perro podrá atacarlo como una presa”, afirma el experto.

Igualmente, asegura que “debemos aclararle al perro que el bebé está primero y que tanto mamá como niño tienen espacios exclusivos de ellos y que el perro no debe interferir allí.  No se trata de rechazarlo sino de hacerle entender que hay espacios para todos”.

Con información de Laika - Colombia.com