Por: Paula Castro • Colombia.com

La ciencia explica por qué los smartphones pueden afectar radicalmente el sueño

A pesar de que muchas personas creen que la luz del celular es la que los mantiene despiertos, habría otras razones. 

Dormir con el celular. Foto: Shutterstock
Dormir con el celular. Foto: Shutterstock

A pesar de que muchas personas creen que la luz del celular es la que los mantiene despiertos, habría otras razones. 

Es probable que en algún momento las personas mayores le hayan llamado la atención por tener la mirada fija en el celular, pues bien esto es algo que sucede constantemente y sobre todo ahora que la tecnología está gobernando todas las áreas de la vida. 

Y aunque es cierto que por mucho tiempo se dijo que dormir con el celular cerca era malo por la luz azul que emite la pantalla, lo cierto es que hay muchas otras razones por las que mirar la pantalla del celular antes de dormir puede ser perjudicial para la salud. 

El uso de pantallas nos expone a la luz azul artificial por la noche, suprimiendo la melatonina, una hormona que producimos los seres humanos de forma natural para ayudarnos a dormir. Fue un estudio de Harvard de 2014 lo que desencadenó el pánico a la luz azul de las pantallas y aún sigue siendo la mejor evidencia de que los dispositivos emisores impactan en el sueño.

Pero es importante mencionar que es poco probable que la luz azul de las pantallas de los smartphones sean lo bastante brillantes como para causar problemas significativos, pero eso no quiere decir que tener el celular cerca sea bueno. Los expertos mencionan que por ejemplo: “Leer emails de trabajo relacionados con plazos inminentes provocará evidentemente ansiedad, que está fuertemente relacionada con el insomnio”.

Igualmente, revisar las redes sociales suele tener efectos negativos, como dormir menos y peor, además porque las redes tienen el poder de hacer que el tiempo pase más rápido y que sea demasiado fácil quedarte despierto más tarde de lo que deberías. Otro grave problema, por ejemplo, es que hay personas que incluso permiten que las notificaciones y los mensajes sigan sonando e interrumpan su sueño causando molestias al dormir.

Y finalmente es un daño al ciclo de sueño y a la salud visual, ya que al tener una pantalla al frente las personas tendemos a mirar fijamente, parpadeando con menos frecuencia, lo que provocaría que se nos resequen los ojos provocando el llamado síndrome visual informático o tensión ocular digital.