Por: Prensa Innovar Salud • Colombia.com

Pañales para adultos: 5 recomendaciones de uso de los expertos

Expertos comparten algunas recomendaciones sobre el uso de pañales en los adultos; te contamos todo lo que debes saber.

5 cosas que saber sobre el uso de pañales en adultos. Foto: Shutterstock
5 cosas que saber sobre el uso de pañales en adultos. Foto: Shutterstock

Expertos comparten algunas recomendaciones sobre el uso de pañales en los adultos; te contamos todo lo que debes saber.

A cierta edad o ante enfermedades terminales, el uso de pañal se convierte en una necesidad para garantizar la calidad de vida de los pacientes, sus cuidadores y los familiares. Sin embargo, existen unas pautas que se deben seguir para evitar infecciones o lesiones en la piel, que se pueden provocar a raíz de malos procedimientos.

Según Liliana Pérez, jefe de enfermería, “es fundamental que las personas encargadas del cambio de pañal del paciente tengan buenas prácticas antes y durante la realización. De lo contrario, son muy altas las probabilidades de que aparezcan problemas como dermatitis, infecciones en vías urinarias o erupción cutánea”.

De igual manera, en el mercado existen diferentes tipos de pañales, por lo que es necesario identificar las necesidades del paciente, entre ellas, su talla, para así poder garantizar su bienestar. A continuación, cinco recomendaciones para el cambio de pañal en adultos.

¿Cada cuánto se debe cambiar el pañal? 

Se recomienda realizar 4 cambios durante el día, es decir aproximadamente cada 6 horas. En el caso de que el paciente presente diarrea, el cambio se debe realizar mínimo cada 4 horas o inclusive en menos tiempo, según la necesidad de la persona.

Es muy importante que se garantice el cambio del pañal en estos periodos de tiempo para así evitar lesiones en la piel que se pueden generar por la humedad, el calor y el PH tanto de la orina como de la materia fecal.

Tipo de pañales

Existen diferentes tipos de pañales para personas adultas. Los más comunes son los Pre-doblados, pañal absorbente con tiras adhesivas; los Gard, pañal estrecho con bandas elásticas reutilizables; y los Calzón, con forma de braga-pañal para adultos. También existen los pañales desechables, sobre los que se debe tener especial cuidado ya que pueden generar micosis, irritaciones, enrojecimiento, flictenas y pérdida de la continuidad de la piel.

Atención a la talla

Los pañales tienen diferentes tallas y es muy importante identificar cuál es la ideal para nuestro paciente. Una talla pequeña generará dificultades en el cierre y podrá hacer que rompa la cinta adhesiva. Por otro lado, cuando la talla es muy grande, puede generar filtraciones que provocan alergias en la región perineal.

Buenas prácticas

La persona encargada del cambio del pañal debe tener presente ciertos parámetros que garanticen la salud del paciente. Es fundamental que haya un correcto lavado de manos antes y después para prevenir la transmisión de bacterias al sistema urinario y la contaminación de las superficies de la casa, incluyendo los que involucran la preparación de alimentos. Por otro lado, también se debe realizar una correcta lubricación de la piel para que esta permanezca hidratada y se eviten irritaciones o laceraciones por resequedad.

Cada paciente es diferente

Es importante caracterizar bien a nuestro paciente para poder aplicar las prácticas que mejor se ajusten a él. Por ejemplo, si se trata de un paciente que está en cama y no realiza ninguna actividad, se recomienda el uso de pañales convencionales, mientras que, si es una persona con incontinencia urinaria o fecal, se deben utilizar los anatómicos, que son muy similares a unos pantys.

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