Científicos se asombraron por especies que encontraron hace un par de años con lengua de hierro
Los hallazgos en las profundidades del océano cada vez generan más preguntas en los científicos que buscan respuestas sobre la vida que hay allí.
Los hallazgos en las profundidades del océano cada vez generan más preguntas en los científicos que buscan respuestas sobre la vida que hay allí.
Durante una exploración realizada en el 2024 en aguas profundas de Japón, científicos encontraron una especie de moluscos, sin embargo, hasta ahora los detalles de este animal no han sido revelados y entre los datos curiosos es que su lengua es de metal.
Este tipo de hallazgos nos dejan aún con más preguntas sobre las posibles criaturas que se encuentran en las profundidades del océano. La especie fue considerada como un organismo llamado Ferreiraella populi que además reflejó una adaptación a las zonas más profundas del océano.
La exploración se llevó a cabo en la fosa de Izu-Ogasawara y fue encontrada bajo restos de madera. Este tipo de descubrimientos permiten que científicos exploren sobre las especificaciones que se adaptan incluso a condiciones donde se considera que algo vivo pueda permanecer mucho tiempo y se adapte biológicamente. Entre sus características se pudo observar que su estructura permite que se mantengan adheridas a superficies irregulares.
Desde Pensoft Publishers se dio a conocer por medio de un comunicado que hoy día reconocer el investigar nuevas especies podría tardar incluso hasta 20 años, pero esto está acelerando la manera de indagar en estás nuevas especies, ya que muchas suelen desaparecer antes de catalogarlos.
Los ecosistemas profundos se han convertido en zonas donde se vuelve más apetecido llegar debido a este tipo de descubrimientos que se han encontrado. No obstante, este tipo de microhabitats son muy escasos y los estudios se limitan, pero a su vez hacen que los científicos y todo el sector sientan mayor afinidad por descubrirlos.
Esta especie estaría viviendo a 5.500 metros, una zona donde incluso la luz ante la luna o del sol ya no llega y la temperatura ronda los 2 a 4° C y aunque no se sabe si por estas condiciones se ven sus características, siga llamando la atención que gracias a que posee una lengua reforzada con hierro es lo que le permite llegar a vivir en este tipo de condiciones extremas abriendo así una gran puerta hacia ecosistemas deseables para estudiar la vida submarina. Gracias a esta parte de su cuerpo es que puede sobrevivir en entornos con muy pocos recursos.
Estos hallazgos permiten identificar que en estos espacios donde no se genera fotosíntesis de la vida encuentra la manera de llegar.