La poesía colombiana
contemporánea a la etapa crítica del orden neocolonial, no es
otra cosa que una sucesión de "ismos y sismos". La edad de los
grandes ciclos unificadores concluye con el modernismo (aproximadamente
en 1925). El siglo XX es por excelencia el de las especializaciones.
El hombre monolítico
da paso al hombre cúbico , dividido, laberíntico y absurdo.
Los movimientos literarios de las grandes legiones, generan
ínsulas artísticas. Cada poeta asume el mundo de manera genérica
y plural: es individuo y es mundo.
En el grupo de
los "ismos y los sismos" aparecen los antipoetas como Nicanor
Parra. Los inconformes tradicionales como los nadaistas, los
poetas políticos ultranerudianos que convierten la poesía misma
en una página marxista. Con todos los matices emerge la poesía
conversacional.
El termino "Ismos",
corresponde a las derivaciones asumidas por cada escritor como:
Luis Vidales en el grupo de los "nuevos", Eduardo Carranza dentro
del "piedracielismo". Definimos por sismos, a los poetas mayores
que como Neruda, Vallejo, Borges, Nicolás Guillén, Nicanor Parra,
Aurelio Arturo, Álvaro Mutis, Barba Jacob, le dieron una vuelta
al mundo en cincuenta revoluciones. Los "sismos" son sinónimos
de trascendencia y aporte, de mundo revelador y mundo en expansión.
Hace 50 años no
se podía mirar una referencia legitima. Tan sólo mitos lejanos
que desde luego se importaban y se incrustaban absurdamente
en una realidad. Surgían coronaciones de poetas, ciudades con
el nombre de "Atenas sudamericanas", el Verlaine colombiano,
etc.
LOS NUEVOS
Fue un movimiento poético que surgió aproximadamente entre 1.920
a 1.930. Jorge Zalamea y Alberto Lleras Camargo propician el
encuentro de nuevos valores a través de la revista "Los Nuevos",
publicada a partir de 1.925.
Constituyó una
agrupación de carácter intelectual integrada por escritores
que, atendiendo a razones más de pensamiento que de edad, se
determinaron naturalmente dentro de la vida nacional, después
de la generación que surgió en los días del centenario.
Los "nuevos", estaba
conformado por poetas, periodistas, políticos y hombres públicos.
A nivel literario nunca rompió con el modernismo . Incorporaron
elementos de renovación que dejaron atrás la forma tradicional
de verter la poesía en moldes de preceptiva literaria.
El grupo de los
nuevos constituye un valioso aporte en el campo de la renovación
de las letras colombianas. El arte y la vida sufren aquí un
encuentro creador. No se elude lo áspero, lo cruento del existir
social. Los cisnes, los espacios mitológicos dan paso a la vida
de la modernidad, a los sucesos civiles, a las expresiones realistas
del artista ante un mundo Kafkiano.