| |
|
|
| |
|
|
 |
 |
 |
 |
Cuando la preocupación domina la mente
Una de las características del pensamiento de una persona preocupada es imaginar lo peor, exagerando los peligros y desastres que pueden suceder, pero esto en realidad es sólo fruto de sus temores.
Todos los seres humanos excepto los que padecen una limitación que no está al alcance del control de su voluntad, estamos en capacidad de afrontar los desafíos o problemas que nos presenta la vida cotidiana.
Las situaciones preocupantes pueden ser del pasado, presente o futuro. Al sobrevenir el temor, se desvía el pensamiento e la secuencia normal y la persona actúa totalmente desvelada por su frustración afectiva, pero no analiza las causas ni considera las diferentes posibilidades de solución, en cambio centra su pensamiento en cosas ajenas a la solución e invierte mucho tiempo y energía en "preocuparse" por su situación.
Si las preocupaciones adoptaran soluciones, las personas preocupadas serían las más solicitadas para ayudar a sacar adelante cualquier proyecto por difícil que fuera, pero la realidad nos demuestra que no es así.
Frente a la preocupación ejercite el pensamiento reflexivo que consiste en:
·Identificar el problema y el reto que éste implica. ·Descubrir la lección escondida tras el problema. ·Analizar las posibilidades de solución y comenzar a ponerlos en práctica inmediatamente. ·Evaluar si lo que hemos realizado sirve realmente para nuestro propósito. ·Actuar enérgica y positivamente.
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
|
|
 |
 |
 |
 |
| LO
QUE DEBES SABER |
| SOBRE
... |
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
 |