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Colombia.com Bogotá Jue, 04 / Jul / 2019 11:12 am

Opinión: ¡Feliz Cumpleaños, Uribe!

¡Qué los cumplas feliz! ¡Qué los sigas cumpliendo! ¡Pero lejos de aquí!

Cumpleaños Álvaro Uribe
Álvaro Uribe durante la clausura de un curso académico en Coruña, España. Foto: EFE

Hoy la política colombiana está de fiesta. Bueno no toda, y tampoco puedo decir que la mayoría. Creo que la palabra perfecta sería “muchos”. Sí, esa es.

Comencemos de nuevo. Hoy, muchos políticos colombianos, y muchos ciudadanos también, están de fiesta, pues el senador Álvaro Uribe Vélez está cumpliendo años.

Uribe nació el 4 de julio de 1952, en Medellín. Para cientos de colombianos, un hombre, para otros cientos, un héroe. El ser humano más respetable de este mundo, digno por su parecer en contra de los “bandidos” y dispuesto a entregar su vida por la patria, si esto fuese necesario (Nótese el sarcasmo)

Incluso, en 2013, los televidentes del canal History Channel se atrevieron a nombrarlo como ‘El Gran Colombiano’, superando a hombres como Antonio Nariño o Jorge Eliécer Gaitán, patriotas que sí defendieron a capa espada los ideales de libertad y justicia que tanto profesa Uribe, pero que muy poco puede evidenciar.

Para él, la libertad se basó en proseguir con una guerra que, en sus manos, no hubiese tenido fin. Nos vendió el país como un campo minado en el que solo él sería la salvación. Ciegamente, miles de colombianos lo veían como un dios, creyeron en sus promesas y sus “resultados”, sin querer reconocer la mentira en la que el país vivía.

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¡Gracias por nada!

Primero, el señor Uribe era ajeno a reconocer que lo que existía en Colombia era un conflicto armado, suplantándolo por un eufemismo descarado que ponía la guerra desde una perspectiva vertical: una lucha contra el terrorismo.

Con esto, Uribe logró convencer a los colombianos de que el mayor problema del país eran las guerrillas, obviando la clara intervención de los grupos paramilitares, y aun del Ejército, en la guerra. De hecho, de acuerdo con el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórico, en los más de 215 mil casos de víctimas fatales en el país, entre 1958 y 2018, más de 104 mil fueron asesinados por los paramilitares (94.754) y el Ejército (9.804), frente a 35.683 que cayeron en manos de las guerrillas; todas ellas, no solo las FARC.

Ahora bien, muchos dirán que “con Uribe fue diferente, pues él acabó la violencia en Colombia y con la caída de la guerrilla se disminuyó el número de víctimas en el país”. Pues déjeme decirle que no. Por el contrario, la cosa aumentó.

El Registro Único de Víctimas (RUV) reportó un total de 3’633.840 personas afectadas por el conflicto en el país, durante los dos gobiernos de Álvaro Uribe. Esto representa el 43,52 % de las víctimas entre 1986 y 2016; dos puntos porcentuales más que los mandatos de Virgilio Barco, César Gaviria, Ernesto Samper y Andrés Pastrana juntos (3’466.858).

“¿Sabes cuántos pueblos fueron atacados en el Gobierno de Uribe? Uno solo, en el Departamento de Nariño. Resultado: propias tropas intactas y 30 guerrilleros abatidos”, escribió en 2015 el exministro del Interior, Fernando Londoño. Por supuesto, otra mentira. Cabe señalar que, según el RUV, en el mandato de Uribe 3’253, 806 de colombianos tuvieron que salir de sus pueblos hacia las ciudades debido a la presencias de grupos paramilitares y guerrilleros.

Ese cuento de que Colombia era un jardín de rosas con Uribe, solo es eso: un cuento, alejado de toda realidad.

Con todo eso, en su cumpleaños no quiero desearle lo peor; sería ilógico, y nada sano para mí, hacerlo. Por el contrario, le deseo la felicidad que millones de colombianos no tuvieron durante su gestión al mando de la Presidencia de Colombia. Vaya, dese un descanso. Viaje, viva. Disfrute a su familia y su dinero. ¡Retírese! Sería un excelente regalo de usted para usted. Además, también sería un acto de lo más filantrópico, pues, seguramente, millones de colombianos se lo agradecerán.

Christopher Ramírez - Colombia.com