Colombia 1960 - 2005

congreso

El Frente Nacional: Caído Rojas, una junta militar asume el poder durante un período de transición. El régimen electoral se reinstauró en 1958 formando el Frente Nacional en el que liberales y conservadores se alternarían en el poder y se repartirían por mitad los cargos públicos excluyendo a otros partidos por los siguientes 16 años.

De este pacto, el primer presidente electo para el período 1958 – 1962 fue Alberto Lleras Camargo, del Partido Liberal, seguido por Guillermo León Valencia del Partido Conservador (1962 –1966), Carlos Lleras Restrepo (1966 – 1970) del Partido Liberal, y finalizando con Misael Pastrana Borrero (1970 –1974) del Partido Conservador.

Si bien la violencia bipartidista entre liberales y conservadores del período 1948 – 1958 se conjuró con el Frente Nacional, éste cerró la puerta a terceras alternativas, principalmente de izquierda. Esto, junto con los reductos de la violencia de los años 1950, los movimientos sociales de los años 1960 y el ejemplo de la revolución cubana, dio origen a varios grupos guerrilleros como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 1964, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1965 y el Movimiento 19 de abril (M-19) en 1973.

La última elección del frente nacional enfrentaría al candidato del frente, el conservador Misael Pastrana con el expresidente (dictador) Gustavo Rojas Pinilla en 1970. La victoria del candidato del Frente se vio empañada por acusaciones de fraude electoral, y la prueba, para muchos, de que no había otra forma que la vía armada para hacer oposición en Colombia.

Durante los años 70 se acrecentó el fenómeno del narcotráfico y debido a esto comenzó una entrada inusitada de dólares al país, a lo cual se le llamó la “Bonanza Marimbera”. Estos capitales ilícitos se legalizaron gracias a la “Ventanilla Siniestra” del Banco de la República durante el gobierno de Alfonso López Michelsen. Estos capitales se juntaban a la vez con otros ingresos derivados de otra bonanza, la de los altos precios de la libra de café, e hicieron que Colombia viviera un auge inusitado en su economía. Sin embargo, en medio de esta falsa prosperidad aumentó el descontento de la clase trabajadora que se vio enfrentada a los problemas inflacionarios que se derivaron de esta expansión, a tal punto que en septiembre de 1977 las centrales obreras realizaron un gran Paro Nacional.

En medio de este escenario de descontento laboral y problemas de orden público, es electo el Liberal Julio César Turbay Ayala (1978 – 1982), y en septiembre de 1978 se decretó una serie de medidas antiterroristas, compiladas en el Estatuto de Seguridad, pero este decreto no tuvo la efectividad esperada; ya que el grupo M-19 realizó operaciones sofisticadas como el robo de armas del Cantón Norte de Bogotá en medio de la celebración del año nuevo de 1979 y luego en 1980 con la toma de la Embajada de la República Dominicana en febrero de dicho año. Por otro lado, en marco de este Estatuto, se produjo un aumento exponencial de los casos de abuso contra los derechos humanos y las desapariciones por parte de agentes del Estado; los secuestros aumentaron de 44 casos en 1979 a 1126 en 1980.

Los carteles de la droga de Medellín y Cali, se basaron en un principio en el negocio de la marihuana, pero posteriormente se diversificaron entrando a la producción de cocaína. En este marco, surgió en 1981 el grupo MAS (Muerte a Secuestradores), de justicia privada pero conformado por elementos del Cartel de Medellín debido al secuestro de Martha Nieves Ochoa (hija de Fabio Ochoa) por parte de guerrilleros del M-19.

A partir de 1982, durante el gobierno Belisario Betancur Cuartas, del Partido Conservador, se lograron hacer algunos acuerdos de paz con las FARC y el M-19. El primero creó el partido Unión Patriótica pero sus miembros fueron asesinados en circunstancias que aún no se esclarecen y que endurecieron más los procesos de paz.41​ las víctimas del exterminio a la Unión Patriótica fueron más de 4.000, entre las cuales se cuentan 9 congresistas y 2 candidatos presidenciales.

La prueba de la manera cómo las mafias del narcotráfico comenzaron a influir en la vida política nacional lo constituyó el triunfo de Pablo Escobar con un escaño en el Senado en las elecciones de 1982 bajo el padrinazgo político de Alberto Santofimio. La campaña del periódico El Espectador y del Ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla que denunciaron sus nexos con el crimen organizado, le hicieron perder el escaño y detuvieron su ascenso político. El 30 de abril de 1984 fue asesinado por sicarios en una calle de Bogotá el Ministro Lara, lo que llevó a que el presidente Betancourt aprobara la ley de extradición y diera inicio a la guerra contra las mafias que ocuparía los siguientes diez años. Pero el capo de las mafias comenzó una guerra de terrorismo y magnicidios que tuvo como ejemplos el atentado al edificio del DAS y la explosión de un avión de Avianca que trajo con sigo la muerte de todos sus ocupantes.

Por su parte el 6 de noviembre de 1985 el M-19, después de que se interrumpieron los acuerdos con el gobierno de Betancur, se tomó el Edificio del Palacio de Justicia en Bogotá. La acción concluyó violentamente con la muerte tanto de los insurgentes como de los magistrados de la Corte cuando el gobierno dio la orden de tomarse el lugar por la fuerza.43​ Los hechos que llevaron a la trágica conclusión de este episodio tampoco fueron esclarecidos y ninguna persona ha sido judicialmente responsabilizada por la muerte y desaparición de las personas que estaban en el Palacio de Justicia.

El siguiente período de gobierno, a la cabeza de Virgilio Barco Vargas, tendría que enfrentar el fracaso de las negociaciones con las FARC y el aumento de la violencia causado por la guerra declarada por el Cartel de Medellín. Sin embargo, para 1989, las críticas al sistema político cerrado provenían no sólo de los grupos guerrilleros o de partidos como el comunista o la Unión Patriótica, sino que había permeado a las nuevas propuestas políticas y a los grupos universitarios (tanto de universidades públicas como privadas). Este nuevo liderazgo estaba representado en el senador y precandidato presidencial Luis Carlos Galán, quien se perfilaba como el más probable ganador de las elecciones presidenciales de 1990.

El poder de las mafias se manifestó entre 1989 y 1990, y para golpear a la democracia en plena campaña electoral fueron asesinados los dirigentes políticos Luis Carlos Galán del liberalismo, Bernardo Jaramillo Ossa de la Unión Patriótica y Carlos Pizarro Leongómez quien dirigió la desmovilización del M-19 durante ese gobierno para posteriormente convertirse en partido político.

César Gaviria, quien había tomado las banderas Luis Carlos Galán (asesinado en 1989) fue elegido presidente en 1990, convocando una Asamblea Constituyente el 9 de diciembre de ese año, el mismo día en el que ordenó la toma militar de Casa Verde, bastión de las FARC en La Uribe (Meta). La Constituyente se llevó a cabo en 1991 y promulgó la nueva Constitución Nacional que reemplazó a la de 1886. En dicha Constitución se reemplazó la figura de Estado unitario por el Estado Social de Derecho, descentralizado, con cierta autonomía de sus entidades territoriales, se conserva el período presidencial por cuatro años, se establece la Fiscalía como órgano acusatorio dentro del poder judicial, se crea la Corte Constitucional de Colombia, independiente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, se instituye la acción de tutela para que los ciudadanos puedan hacer valer sus derechos fundamentales basada en el artículo VIII de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, se prohíbe la extradición de colombianos, se prohíbe la reelección presidencial inmediata y se sientan bases políticas que debiliten el bipartidismo y den una mayor participación democrática a otras opciones. El presidente Gaviria inició también una reforma económica conocida como la Apertura Económica bajo principios neoliberales como la privatización de empresas públicas.

Si bien antes y durante el proceso de la Constituyente de 1991 varios grupos guerrilleros se habían desmovilizado, entre ellos el M-19 (1989) y el EPL (1991); otros grupos como las FARC continuaron su lucha insurgente y, ante la caída de la Unión Soviética, buscaron como fuente de financiamiento el secuestro extorsivo y el control de las zonas de cultivo de coca. Así mismo, Pablo Escobar fue abatido en 1993, y con él se acaba la etapa en la cual los narcotraficantes declaraban la guerra al estado colombiano.

En 1994 llegó al poder Ernesto Samper Pizano, también del Partido Liberal como su antecesor, cuyo gobierno fue salpicado por el escándalo de los “dineros calientes” provenientes del Cartel de Cali en su campaña presidencial. Todo se recopiló en el famoso Proceso 8000 lo que causó la cancelación de la ayuda militar y antinarcóticos por parte de Estados Unidos y quebró la confianza en la economía dando comienzo a la recesión económica en 1996.

Las FARC le propinaran los peores golpes al Ejército Colombiano, además de realizar nuevas modalidades de secuestro como los de tipo masivo en las carreteras. En 1995 cayó asesinado Álvaro Gómez tras sus críticas al gobierno de Samper y su relación con el narcotráfico.

Andrés Pastrana, el último presidente del siglo XX y el que lideró el más cercano diálogo con las guerrillas. A este gobierno le siguó el de Andrés Pastrana en 1998, el cual tomó la bandera de lograr la paz con las FARC mediante una serie de acuerdos. El mandatario otorgó a esta guerrilla una "Zona de distensión" que no sirvió para negociar la tan anhelada paz sino como refugio de sus ataques a la población civil, escondite de los secuestrados y de vehículos robados. A pesar de que la guerrilla de la FARC se fortalecía, el ELN realizaba secuestros masivos espectaculares y los paramilitares reunidos en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) masacraron a muchas por ser supuestamente auxiliadores de la guerrilla. La paciencia del gobierno Pastrana con respecto a los abusos de las FARC llevaron a que este proceso se rompiera definitivamente el 20 de febrero de 2002.

El ejército colombiano logró modernizarse y aumentar su pie de fuerza, recibió equipo militar por parte de Estados Unidos como componente del Plan Colombia (cuyo fin es combatir los cultivos ilícitos y por ende el narcotráfico).

Por otro lado, varios narcotraficantes se aliarían con grupos de autodefensa, financiando el paramilitarismo, o se presentarían a sí mismos como paramilitares. Esta relación entre paramilitarismo y narcotráfico databa de los tiempos de Gonzalo Rodríguez Gacha. Los grupos de paramilitares, bien financiados por el narcotráfico, o bien por ganaderos, empresarios, políticos o las fuerzas armadas, se unieron a finales de los años 1990 en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), formando pronto una guerra de tres frentes entre el Estado colombiano, las guerrillas (FARC, ELN) y las AUC.