Egan Bernal y Rigoberto Urán se estrenaron en 2021 en la Estrella de Begesses

Egan Bernal y Rigoberto Urán corrieron la primera etapa de la Estrella de Begesses, una de las primeras competencias ciclísticas de este 2021.

Egan Bernal en la primera etapa de la Estrella de Bessegès. Foto: Twitter @INEOSGrenadiers
Egan Bernal en la primera etapa de la Estrella de Bessegès. Foto: Twitter @INEOSGrenadiers

Egan Bernal y Rigoberto Urán corrieron la primera etapa de la Estrella de Begesses, una de las primeras competencias ciclísticas de este 2021.

Una potente aceleración en una llegada elevada le permitió al francés Christophe Laporte (Cofidis)  estrenar el maillot de líder en la 51 edición de la Estrella de Bessegès, en una jornada de 143,6 kilómetros con salida y llegada en Bellegarde.

A seis kilómetros del final de la etapa hubo una caída, donde por poco Egan Bernal y Rigoberto Urán se ven involucrados. Eso sí, el costo que pagaron fue no llegar en los primeros lugares.

Laporte, de 28 años y ganador de la prueba en 2019, firmó el éxito a falta de 600 metros de meta con un ataque que le permitió levantar los brazos como vencedor, con un tiempo de 3h.14.30, el mismo que su compatriota Nacer Bouhanni (Arkea Samsic).

El grupo principal entró a 2 segundos con el danés excampeón mundial en ruta Mads Pedersen (Trek Segafredo) al frente.

El estreno de la prueba francesa que se extenderá hasta el próximo domingo estuvo animada con una escapada de inicio que protagonizaron tres modestos corredores: los franceses Louvet y Delettre y el belga Paquot, con licencia del pelotón para alcanzar diferencias que rozaron los 9 minutos.

Hubo reacción de los equipos interesados en la llegada masiva, así que a mitad de carrera AG2R y Bora-Hansgrohe estabilizaron la aventura en 3 minutos, renta que fue a menos a medida que se acercaba la meta en la Cota de Le Tour, en Bellegarde.

Lotto-Soudal y Cofidis echaron una mano para echar abajo las ilusiones del trío de fugitivos, que terminaron de ser absorbidos por la marabunta a 10 kilómetros de la última línea.

El final invitaba a la emoción, pues en los últimos 600 metros la carretera se levantaba con un desnivel del 6,3 por ciento, un obstáculo para los hombres más rápidos y una invitación para los ciclistas con "pegada" final.

Reagrupamiento general e inicio del protocolo de actuación por la victoria. Por delante un tramo a ritmo frenético, ingobernable por los múltiples intereses en la lucha por el primer maillot de líder.

Las maniobras de última hora obligaron a asomar en cabeza al Ineos de Egan Bernal y Geraint Thomas.

Los nombres ilustres se salvaron de una caída producida por un "afilador" que derribó a un puñado de corredores. Los primeros nervios de la temporada. Los triunfos se venden caros en un ciclismo que aún vive con la incertidumbre diaria por la pandemia sanitaria.

La etapa estaba en el aire, la batalla desatada en busca de la posición. El italiano Filippo Ganna (Ineos), campeón del Mundo de crono, afiló al pelotón hasta que quedó dividido en varios sectores.

Restaba el muro definitivo. El sprinter Nacer Bouhanni fue el primero en encender la mecha con un ataque que le permitió distanciarse unos metros, pero Laporte, muy atento, se le pegó a rueda.

Con la experiencia acumulada en esta carrera, Laporte se unió a su compatriota para hacer la selección definitiva para el triunfo.

Atacó a 200 metros de la pancarta y ganó con solvencia la cuarta etapa en la Estrella de Bessegès, la prueba talismán para el ciclista de La Seyne-sur-Mer. Un buen estreno de temporada.

Laporte defenderá el maillot de líder con 4 segundos de ventaja sobre Bouhanni y 8 respecto a Pedersen en la segunda etapa que se disputa este jueves entre Saint-Geniès y La Calmette, de 154,2 kilómetros.

EFE