Por: Juan Carlos Garcia Sierra • Colombia.com

Once Caldas no es solamente Dayro: Billy Arce y Mateo García baluartes del blanco

Once Caldas no es solamente Dayro moreno, Billy Arce y Mateo García son los baluartes del equipo blanco de Manizales en la última parte del torneo y en los cuadrangulares.

Billy Arce y Mateo García son piezas claves en el funcionamiento del Once Caldas. Foto: Twitter @oncecaldas
Billy Arce y Mateo García son piezas claves en el funcionamiento del Once Caldas. Foto: Twitter @oncecaldas

Once Caldas no es solamente Dayro moreno, Billy Arce y Mateo García son los baluartes del equipo blanco de Manizales en la última parte del torneo y en los cuadrangulares.

Once Caldas no logró clasificar a la final de la Liga BetPlay I que definirá al ganador de la primera estrella que entrega el fútbol rentado nacional en el primer semestre, pero ha dejado una gran imagen porque parece renacer de las cenizas que lo mantuvieron enterrado en los últimos torneos.

El equipo de la ciudad de Manizales, uno de los dos equipos colombianos campeones de Copa Libertadores, venía de atravesar circunstancias contrarias al color de su uniforme, pues el conjunto dirigido por Hernán Darío Herrera realizó negras presentaciones en los últimos torneos llegando a ocupar puestos cercanos al temido descenso.

Contra todo pronóstico

El ´blanco blanco´ se clasificó a los cuadrangulares finales contra viento y marea porque pocos apostaban con su mejoramiento a nivel deportivo, algo que se logró con la llegada de Hernán Darío Herrera, campeón con Atlético Nacional, y que en el equipo de la Manizales del alma ha demostrado que es un entrenador de primer nivel y con una ´mano especial´ para dirigir a sus futbolistas.

En el equipo de la ciudad del pasodoble y el volcán nevado del Ruiz, Dayro Moreno, jugador insignia del equipo, alcanzó la cifra que lo encumbra como mayor goleador del torneo colombiano en toda su historia, de manera que todas las miradas, flashes y entrevistas estaban dirigidas hacia el nacido en Chicoral, Tolima, quien no se limita solo a saciar su récord, sino que aporta al equipo y eso lo valoran muchos los hinchas del albo.

Hernán Darío Herrera, glorioso jugador y goleador en el Atlético Nacional, el América de Cali y la selección Colombia del Doctor Ochoa Uribe, ha logrado que su equipo no dependa de Dayro Moreno, o al menos que no sea él quien siempre se lleve el protagonismo, por eso ha potenciado a jugadores que al término del campeonato ya comienzan a ser preguntados por varios equipos.

Dos jugadores se han destacado en esta última parte del campeonato, incluyendo los cuadrangulares finales, dos baluartes que han dado al Once Caldas un buen juego y que, a pesar de no haber clasificado a la final, deja una gran sensación y lo pone como candidato a protagonista en el próximo semestre.

Movilidad desde la mitad del mundo

El primer jugador con gran suceso en el Once es el ecuatoriano Billy Arce, hombre de 25 años y que juega como extremo por cualquiera de sus bandas, y en el conjunto blanco se ha destacado por su movilidad, rapidez, centros peligrosos y buen disparo de media distancia. El futbolista del país vecino, ex Brighton inglés, está en planes del Atlético Nacional y el Junior de Barranquilla.

Calidad y entrega desde la capital

Una de las revelaciones, no solo del Once Caldas, sino de los cuadrangulares finales es Mateo García, un volante bogotano que encontró en el equipo manizaleño la regularidad que necesitaba para mostrar su enorme calidad. 

Mateo García es un hombre que brinda equilibrio a su equipo, es un volante moderno que quita la pelota y la entrega y distribuye con criterio, es un todoterreno y su entrega y sacrificio siempre le dan resultados al equipo, además, es dueño de una potente pegada, la cual se puso de manifiesto en el juego contra el Deportes Tolima cuando estrelló sendos balones en los palos desde larga distancia.

Arce y García son dos grandes valores con los que el Once Caldas quiere seguir contando porque aportan enormemente en el buen presente futbolístico del que goza un club que quiere volver a ser grande.