Por: Redacción Tecnología • Colombia.com

El Claustro de San Joaquín: el lugar "más tenebroso" de Tunja, donde abunda lo paranormal

La construcción data del siglo XVI, y ha servido como infraestructura de varias instituciones. 

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Los lugares antiguos, que atravesaron "tanto dolor" siempre "tienen esencia espiritual". Foto: Twitter @colombia_hist
Los lugares antiguos, que atravesaron "tanto dolor" siempre "tienen esencia espiritual". Foto: Twitter @colombia_hist

La construcción data del siglo XVI, y ha servido como infraestructura de varias instituciones. 

El Claustro de San Joaquín 'esconde' las historias paranormales más terroríficas de Tunja y es que según los habitantes, se "escuchan" cadenas 'arrastrándose', lamentos proferidos, risas y llantos inexplicables.

Y es que la data bibliográfica coincide: con el patrón regular de que los lugares antiguos, tienen mayor actividad "paranormal". La construcción de la infraestructura terminó, a inicios del siglo XVI. 

Una de las historias más tenebrosas, lleva más de 100 años, como un mito urbano, es la del Monje 'Sin Cabeza' según refieren los medios regionales, el hombre fue "hallado" cometiendo el pecado de la lujuria. 

Era un monje agustino, muy querido, por toda la comunidad, era bondadoso, devoto y amable, con los fieles de católicos que no podían creer que habría sido decapitado, "por cometer una falta grave".

Pero después de esa "ejecución", los pasillos del Claustro de San Joaquín se "convirtieron" en una película de terror donde se veía el espectro caminar y quejarse de madrugada. Tanto fue así, que veían que tenía la 'capucha' pero no tenía cabeza, era un horror para los nuevos 'capuchinos', que fueron desertando por el temor que sentían de estar en ese lugar. 

Hubo un tiempo, en el que el Claustro de San Joaquín pasó de tener monjes a tener reos en sus habitaciones, pero los más peligrosos y sanguinarios del país: fue el lugar de reclusión del Doctor Matallana, homicida múltiple; el Hombre Fiera, de quien se dice que comía animales vivos y Jaime Arias, alias El Vampiro. La tortura y el maltrato, era la constante de este recinto penitenciario.

Cambios drásticos se generaron, con el paso del tiempo, y ahora la impresión "espiritual" de esos que ya "trascendieron" y sufrieron lo inimaginable en este lugar aún se puede percibir, incluso al ingresar en la infraestructura, muchos aseguran sentir una energía "densa". Quizás de todos estos tiempos trascendentales de la historia del lugar. 

Ahora, la infraestructura pertenece al área cultural del Banco de la República, fue adecuado como una biblioteca pública y funciona como centro de difusión cultural ¿Irían en la noche a ver si coinciden con el Monje 'Sin Cabeza'? 

 

TAGS: Tunja, Fantasmas

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