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Monumento al gato del río

Lo más común en la historia es rendir tributo a personajes de importancia a través de la creación y exhibición permanente de monumentos, pero Cali es una ciudad diferente, alegra y colorida por esa razón su originalidad se evidencia en sus esfinges.

Monumento al gato del río
Gato del Rio una donación del pintor y escultor Hernando Tejada. Foto: habita.com.co

EL ANIMAL MÁS QUERIDO DE CALI

Claro ejemplo de ello lo podemos encontrar en el Monumento al gato del río, una obra del pintor y escultor Hernando Tejada que generosamente donó a la ciudad.

Cuando se iniciaron los trabajos de la recuperación de las riveras del río Cali en el año de 1996, también se planeó un embellecimiento de sus zonas, todo esto para el disfrute de los caleños y de los visitantes, así es que se pensó en un ambiente de carácter cultural que lograra insertar a los habitantes con el cariño hacia la ciudad y sus espacios, fue entonces cuando se montó sobre la Avenida del río con intersección en la calle 4 oeste.

Foto: Wikipedia

Con motivo de las  obras de recuperación del monumento se decidió buscarle “novias”, esculturas y pinturas complementarias alrededor del gato y que estuvieron a cargo de reconocidos artistas nacionales como Maripaz Jaramillo, Roberto Molano, Diego Pombo, Cecilia Coronel, Pedro Alcántara y Omar Rayo. 

Las novias del gato son un grupo de quince gatas, esculturas con esa forma animal que con el tiempo han sumado la participación de artistas que realizan su obra con la convicción de fortalecer esta iniciativa cultural y de paso, fomentar el sentido de pertenencia por la ciudad entre sus propios habitantes.

El “Gato de Tejada” como también se le conoce a esta monumental obra tiene una altura de 3.5 metros, un espesor de 1.95 metros y un ancho de 3.40, este gigante felino pesa alrededor de 3 y media toneladas. 

Foto: Comisión Fílmica Colombiana

El maestro Tejada, “Tejadita” o “Teja” como se le conocía a este artista vallecaucano, contaba con una gran fascinación por los animales y siempre soñó con regalarle a Cali un gato como homenaje y agradecimiento, y además porque su predilección por los felinos era enorme. Cuentan que una vez instalada la escultura, el mismo Tejada todos los días visitaba el monumento para limpiarlo y curarlo de rayones y escrituras realizadas sobre el mismo.

Los amigos del maestro Tejada decían que el Gato del Río era el único en el mundo al que sí le gustaba el agua, un gato amistoso, amigo de todos los animales y muy diferente al animal tradicional que se muestra solitario y poco sociable. El monumento del Gato del Río es muy visitado por caleños y turistas, son famosas las fotografías de los niños y recién casados quienes no pierden oportunidad para eternizar un agradable momento junto a una escultura poco convencional pero muy bella.

Foto: Comisión Fílmica Colombiana

El Monumento del Gato del Río es una obra artística antes que una simple escultura, es querido por todos los caleños convirtiéndose en un orgullo para sus habitantes y ha logrado en sus dos décadas de existencia tener una importancia similar a las de monumentos emblemáticos como el del Cerro de Cristo Rey y el de Sebastián de Belalcázar.

Realice una visita diferente, admire el Monumento del Gato del Río y llévese una impresión diferente de una ciudad que goza de una gran vitalidad