Actualización: Mié, 27 / Oct / 2010 5:35 pm
Miércoles, 27 / Oct / 2010

La alcachofa, una excelente aliada para cuidar la línea

Te contamos sus propiedades para la salud, así como algunos consejos y recetas para disfrutar de su sabor.

La alcachofa, una excelente aliada para cuidar la línea
Cocidas, al vapor o con un chorrito de aceite, resultan perfectas para cuidar la línea

Las alcachofas mantienen una ‘excelente amistad’ con nuestra salud (son digestivas, diuréticas, ricas en minerales, vitaminas y fibra); con nuestra silueta (no llegan a las 50 calorías por cada 100 gramos de producto), y con nuestro paladar; se pueden preparar de maneras muy diversas.

Así por ejemplo, cocidas, al vapor, rehogadas con un chorrito de aceite, en ensaladas, o en forma de rica crema son algunas de las preparaciones más adecuadas para quienes desean perder peso.

Quieres no quieren o no deben hacerlo, pueden disfrutar de su sabor de otras muchas formas más: fritas, rebozadas... Estos son algunos trucos y consejos relacionados con esta verdura:

A la hora de elegirlas hay que procurar que estén firmes y con las hojas bien apretadas, ya que si están abiertas querrá decir que están pasadas.

Para conservarlas en casa, si no las va a utilizar en seguida, es preferible meter sus rabos en un recipiente con agua ligeramente azucarada. Al prepararlas, lo mejor es ponerlas en remojo con un chorrito de zumo de limón para hacer salir los posibles insectos que hubiera entre sus hojas.

Antes de prepararlas, rompe el rabo y así conseguirás sacar las fibras duras del fondo.

Si quieres conservar perfectamente su forma, átalas con un poquito de cuerda fina alrededor de las hojas.

Recuerda que una vez cocidas no se pueden conservar más de cuarenta y ocho horas. Pasado este tiempo pueden ser tóxicas.

Si utilizas alcachofas de lata, lo mejor es aclararlas con agua hirviendo antes de prepararlas, así no tendrán ese regusto tan característico.

Se pueden congelar una vez cocidas para evitar que pierdan su bonito color verde. En ese caso, añade al agua de la cocción un poco de vitamina C (un chorrito de limón, por ejemplo).

Si en una preparación sólo vas a utilizar los fondos, no tires las hojas; puedes ponerlas en forma de flor en un plato y servirlas con una vinagreta con una cucharadita de mostaza mezclada en ella y estarán sabrosísimas.

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