Actualización: Mar, 22 / Nov / 2011 3:13 pm
Martes, 22 / Nov / 2011

Las vacaciones aumentan traumas en los dientes

Que el deporte y las actividades físicas no se conviertan en un obstáculo para tener una dentadura sana durante la época de vacaciones.

Las vacaciones aumentan traumas en los dientes
Sin duda, las vacaciones son la época de mayor riesgo para la salud oral, debido a que se abandonan los hábitos de higiene, por los cambios de horarios. Además se incrementa el consumo de bebidas azucaradas, helados o dulces, que unidos a una alimentación desequilibrada favorecen la aparición de alteraciones o anomalías en la boca.

A esto se le suma el aumento de las actividades físicas, el ejercicio y el contacto con la naturaleza, los cursos de verano, las caminatas familiares, montar en bicicleta o nadar, que pueden ocasionar un incremento en las lesiones o traumatismos en los dientes, especialmente para niños y jóvenes menores de 20 años, quienes además practican con mayor frecuencia el fútbol, baloncesto, rugby, artes marciales o deportes extremos como el skate boarding, bicicrós o ciclomontañismo, frecuentemente asociados a caídas o golpes.

“las lesiones producidas en los dientes son originadas por caídas, accidentes de tráfico y peleas que ocasionan fracturas y cambios en la coloración de los dientes, infecciones, daños en los nervios y tejidos que rodean los dientes e incluso cambios de posición o pérdidas dentales, afirma Adriana Forero; odontóloga y ortodoncista, Coordinadora de la Clínica Dental Network.

“Otras factores de riesgo de estas lesiones están relacionadas con tener los dientes superiores muy salidos, defectos estructurales del esmalte o la dentina, que los hacen más susceptibles de romperse. En el caso de los menores de 4 años están relacionadas con el desarrollo sicomotriz, donde se producen caídas debido a pérdidas de equilibrio”, corrobora la doctora Forero.

Algunas de las medidas preventivas que se deben tener en cuenta para reducir estos traumas son impedir que los niños caminen o corran con objetos en la boca, evitar mesas o muebles con puntas cortantes en el hogar, corregir a través de la ortodoncia a temprana edad los dientes muy salidos, utilizar protectores bucales personalizados y adaptados a la boca del niño para practicar deportes extremos y la detección temprana de hábitos como el bruxismo que debilitan la estructura de los dientes.

“Pero ante todo es necesario tratar estos traumas bajo la supervisión de un equipo de especialistas que se encargue no solo de atender dichas lesiones, sino que también maneje la ansiedad de los padres y de los pacientes y así solucionar las lesiones que se puedan presentar en los labios, dientes, huesos o cualquier otra parte de la cara. De igual manera, es muy importante contar con un correcto diagnóstico y acción terapéutica, que contribuya con una recuperación psicológica y del autoestima”, concluye Forero.