Actualización: Lun, 13 / Dic / 2010 12:27 pm
Lunes, 13 / Dic / 2010

El incienso: Más que un buen aroma

Más allá de su uso como aromatizante, posee cualidades terapéuticas que difunden energías positivas en los ambientes donde se los utiliza.

El incienso: Más que un buen aroma

Cuando hablamos de un incienso, lo primero que se nos viene a la mente es su agradable aroma inundando nuestros hogares o lugares de trabajo. Pero más allá de su uso como aromatizante, posee cualidades terapéuticas que difunden energías positivas en los ambientes donde se los utiliza.

Sus orígenes se remontan al siglo VI d.C., cuando los egipcios quemaban cortezas de árboles aromáticos con propósitos curativos durante la celebración de rituales esotéricos.

Luego, los fenicios, que eran conocidos por su habilidad de comerciantes, llevaron dichas cortezas en sus viajes de negocios hasta los países asiáticos, donde acogieron la práctica y la masificaron.

Sus aromas

En la actualidad, los inciensos están compuestos por resinas vegetales aromáticas a las que se les añaden diversas esencias. Se los fabrica en forma de varita con centro de bambú, granulado suelto, como barrita maciza, en forma de cono y en espiral, siendo la primera las más popular.

El incienso tiene tres partes físicas: el aromático (que suministra la fragancia), su base (generalmente, madera molida) y el aglomerante (que es la sustancia que compacta la base con el aromático).

El aromático de un incienso es la parte que más resalta al momento de su combustión. Puede provenir de una resina (savia o fluidos de una planta), material vegetal (hojas, raíces o tallos) o de una clase de madera. Los ingredientes del aromático influyen directamente en las propiedades que transmitirá el incienso.

Cada olor, una función

Cada uno de los aromas de los inciensos posee propiedades particulares:

  • Canela: atrae a la buena suerte y la fortuna.
  • Cannabis: propicia el buen humor, el relax y una mente creativa.
  • Coco: purifica las energías.
  • Gardenia: alivia las decepciones amorosas.
  • Jazmín: promueve la sensualidad, despeja la mente.
  • Lavanda: crea ambientes de paz y relajación, revitaliza y purifica.
  • Loto: conocido como el gran protector, ayuda a atraer el amor.
  • Menta: combate la soledad interior y depura ambientes cargados.
  • Mirra: protege contra malas energías y favorece la meditación.
  • Musk: posee poder afrodisíaco y da suerte en todo tipo de actividad o relación.
  • Pachuli: estabiliza la mente, atrae el amor y la fortuna.
  • Rosa: atrae el amor y fortalece la amistad.
  • Sándalo: promueve la energía, vitalidad y buena suerte.
  • Siete poderes: una mezcla útil para atraer amor, salud, dinero y suerte en general.
  • Vainilla: usado como relajante, propicia ambientes cálidos y afectuosos.
  • Vetiver: fomenta el equilibrio y la meditación.
  • Violeta: alivia el cansancio y estrés de cuerpo y mente. Propicia la unión de la pareja y contrarresta la envidia.
  • Ylang-ylang: combate los nervios y la tensión.

Tips para la quema de incienso

  • Retira cualquier material combustible que se encuentre cerca de donde vayas a colocar el incienso y asegúrate dónde caerá la ceniza.
  • Tampoco coloques el quemador de incienso sobre mesas plásticas o de madera; o bajo estantes de los mismos materiales.
  • Cuando quemes incienso en forma de conos, espirales o barritas macizas, hazlo en recipientes resistentes al calor, nunca sobre madera.
  • Si quemas incienso granulado, asegúrate de hacerlo en un recipiente hueco, resistente al calor y evita tocarlo durante el proceso de ignición.
  • Ten en cuenta el tamaño de la habitación y el número de personas presentes. No querrás ahogarlos con una densa nube de humo.
  • Nunca dejes un incienso prendido ya que tiene el mismo principio que un carbón.

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