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RICARDO
MONTANER - SUEÑO REPETIDO
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HISTORIA
PATRIA
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Nacido
en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, Argentina, Ricardo Montaner
emigró a Venezuela con sus padres en 1965, cuando aun se llamaba
Héctor Eduardo Reglero Montaner ("hoy sólo mi mamá me llama Héctor",
confiesa Montaner). El padre de Montaner había sido contratado por
una empresa italiana de telecomunicaciones, y lo que en principio
fue un contrato de dos años, terminó por transformarse en residencia
permanente.
De su país natal le quedan un amor arraigado por el dulce de leche,
la costumbre de comer ñoquis los días 29, y el ser fanático del
equipo de fútbol del club Independiente, los famosos Diablos Rojos
de Avellaneda. "Cuando visito Buenos Aires, los jugadores me invitan
a comer con ellos", confiesa Montaner.
Padre de cinco hijos (cuatro varones y una niña), Ricardo Montaner
desmiente con cada uno de sus actos la creencia de que todo artista
famoso debe ser arisco y petulante. Saluda a cada persona que se
le acerca y hace gala de un humor irónico que tiene como único blanco
a sí mismo. "A la vestuarista la debe haber mandado Cristo", exclama
Montaner cuando le presentan a una de las colaboradoras en su último
video clip. Cuando las miradas parecen pedirle una explicación por
lo que parece una observación religiosa, él explica que "la debe
haber mandado Cristo, porque vino a hacer el milagro de que yo parezca
buen mozo".
Ese amor por las cosas sencillas de la vida es el que permite que
Ricardo Montaner no tenga ningún problema en revelar uno de sus
mayores secretos: cómo compone sus canciones. "Yo soy amigo del
método", confiesa; "me siento durante muchas horas en mi estudio,
guitarra en mano frente a un enorme ventanal, y escribo." "A veces
las cosas salen bien y surgen un par de versos inspirados, pero
otras todo lo que escribo va a parar a la basura. Para mí mi trabajo
de compositor es como cualquier trabajo, con sus horarios y sus
rutinas".
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La
intensidad de su labor artística no ha impedido que Ricardo Montaner
canalice también en hechos concretos sus inquietudes sociales. Desde
la fundación Hijos del Sol, el cantante lucha por promover proyectos
a favor de la niñez, como campañas de vacunación, distribución de
alimentos y ayuda a niños huérfanos.
Seguramente Es Así volverá a proyectar a Ricardo Montaner como uno
de los líderes indiscutidos de la canción romántica en español.
Si bien han pasado muchos años desde que debutó como baterista con
el grupo Scala, la sencillez y las ganas de seguirse superando no
lo han abandonado. "Cada vez los días se me hacen más cortos y tengo
cada vez más palabras dentro mío para decir lo que siento". A partir
del 28 de octubre, esas palabras serán juzgadas por el público internacional.
Montaner, una vez más, estará entonces dedicado por completo a los
dos grandes amores de su vida: su familia y su trabajo.
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