Por: Christopher Ramírez (@otrocachaco) • Colombia.com

Opinión: El 'huevo' de Carrasquilla y Vicky Dávila frente al precio de la canasta familiar

Ni Carrasquilla ni Vicky Dávila se salvan. El uno confundiendo el precio real de los huevos en Colombia, y la otra ignorando el precio del arroz. Ambos productos esenciales en la canasta familiar.

Carrasquilla y Dávila dejaron al descubierto lo poco que conocen de la canasta familiar en Colombia. Foto: Twitter / @PongamosPereque
Carrasquilla y Dávila dejaron al descubierto lo poco que conocen de la canasta familiar en Colombia. Foto: Twitter / @PongamosPereque

Las ideas y opiniones expresadas en esta publicación son las del autor y no necesariamente reflejan la opinión ni posición de Colombia.com

Indignación, rechazo, vergüenza e ira son solo algunos de los sentimientos con los que se puede describir las reprochables declaraciones del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, en entrevista con la “periodista” Vicky Dávila.

 

El hombre que dirigió la redacción de la reforma tributaria de este gobierno, que se encarga de recolectar y atesorar nuestro dinero, el designado para la repartición equitativa de los dineros del Estado entre la población, es el mismo que no tiene ni idea del costo de los productos de la canasta básica colombiana.

¿En qué cabeza cabe que todo un “honorable” Ministro de Hacienda responda que una docena de huevos cuesta 1800 pesos? ¿En qué país vives, Carrasquilla? Con ese dinero solo puedes comprar media docena, en el caso de que un huevo cueste 300 pesos, y eso teniendo suerte de hallarlo a ese precio.

En la mayoría de establecimientos de estrato 2 o 3, un huevo puede costar entre 350 a 400 pesos. Así, multiplicando 350 x 12, nos daría un total de 4200 pesos, o 400 x 12 = 4800; tres mil pesos más de lo que el “brillante” Carrasquilla dijo que podían costar.

¿Y Vicky?

Ahora bien, muchas son las burlas y rechazos a lo dicho por el Ministro, sin embargo, también hay que analizar la tristísima actuación de Vicky Dávila en esta entrevista. La “periodista estrella” de Colombia, la que conoce todos los nexos de los políticos con temas de corrupción, la que se ufana de conocer cada detalle del país y de haberlo recorrido palmo a palmo, no tiene ni idea de lo que cuesta una libra de arroz.

En serio que es indignante esta situación. Se acepta que un periodista es un ser humano, y como tal no está en la obligación de saber todos los detalles de la vida. Sin embargo, el costo de una libra de arroz o de una docena de huevos hace parte de nuestro diario vivir. Somos periodistas y como tal debemos estar con las personas en las calles; conocer el día a día de los espectadores a los que llegamos con nuestra información.

La falta de documentación en temas tan sencillos de la cotidianidad me lleva a dudar sobre el papel de Dávila en el periodismo actual y su rigurosidad en temas mucho más sensibles.

Otra cosa: Señora “periodista”, cuando uno como entrevistador hace una pregunta capciosa al personaje que está entrevistando, lo mínimo a tener en cuenta es saber la respuesta a dicho cuestionamiento. Es algo de lógica y un tema que se enseña en primer semestre de la universidad.

Su falta de información y “lambonería” con Carrasquilla, solo demuestra que la imparcialidad ya se borró de su lista de valores periodísticos, junto con su humildad. Salga, de vez en cuando es bueno ir y hacer el mercado que usted misma va a consumir. Eso también hace parte de la vida y de paso hace un poco de reportería para que esté al tanto de un pueblo al que quiere informar pero del que no conoce nada.

Estamos en una época en que los políticos y la prensa no piensan en el pueblo, sino en los negocios que pueden surgir entre ellos.