¿Buena para la salud o riesgosa? La verdad médica sobre tomar duchas con agua fría
Las duchas con agua fría se relacionan con algunos beneficios, pero también pueden representar riesgos para ciertas personas. Esto dice la ciencia.
Las duchas con agua fría se relacionan con algunos beneficios, pero también pueden representar riesgos para ciertas personas. Esto dice la ciencia.
Las duchas con agua fría se han convertido en una práctica común entre quienes buscan mejorar su energía, tener una recuperación muscular acelerada o mantener su bienestar general, pero ¿realmente son tan buenas como dicen?
Muchos atribuyen a esta práctica beneficios como fortalecer las defensas, mejorar la circulación o incluso ayudar a reducir el estrés. Sin embargo, los especialistas indican que sus efectos dependen de factores como la duración de la exposición, la temperatura del agua y las condiciones de salud de cada persona.
¿Qué le pasa al cuerpo cuando tomas una ducha con agua fría?
De acuerdo con profesionales de la salud de Mayo Clinic, cuando una persona se ducha con agua fría, el cuerpo activa varios mecanismos para mantener su temperatura regulada, incluyendo: la contracción de los vasos sanguíneos, el aumento del ritmo cardíaco y la respiración, la liberación de hormonas del estrés y la disminución temporal de la inflamación.
Los especialistas destacan que, aunque las duchas con agua fría pueden aumentar temporalmente el estado de alerta y favorecer la recuperación muscular, algunas personas deben tener precaución, ya que la exposición repentina al agua muy fría puede resultar demasiado exigente para el sistema cardiovascular.
Entre las personas que deben evitar esta práctica o tener mucho cuidado al realizarla están quienes sufren enfermedades del corazón, hipertensión no controlada o problemas circulatorios, dado que los cambios bruscos de temperatura pueden aumentar la carga sobre el corazón y generar inconvenientes sistémicos.
Beneficios de bañarse con agua fría respaldados por la ciencia
- Puede ayudar a sentirse más despierto y activo: algunos estudios señalan que la exposición al frío puede activar el sistema nervioso y aumentar temporalmente la sensación de energía.
- Puede favorecer la recuperación muscular: este es uno de los usos más estudiados de las duchas frías. Algunos deportistas utilizan este tipo de baños después de entrenamientos intensos para disminuir temporalmente la inflamación muscular, la sensación de dolor y la fatiga después del ejercicio.
- Puede influir en el estado de ánimo: algunas investigaciones han analizado la relación entre exposición al frío y la liberación de sustancias relacionadas con el estrés y el estado de alerta.
- Puede mejorar la tolerancia al frío: la exposición progresiva a bajas temperaturas puede ayudar al cuerpo a adaptarse mejor.
Más allá de los beneficios, los expertos destacan que los baños con agua fría también pueden provocar: aumento repentino de la presión arterial, aceleración del ritmo cardíaco, sensación de falta de aire, mareo y estrés cardiovascular en personas vulnerables.