Colombia.com Bogotá Jueves, 26 / Dic / 2013

Cocineras del Pacífico colombiano luchan por mantener los fuegos encendidos

Las cocineras de la plaza de mercado de Buenaventura, el principal puerto del Pacífico colombiano, siguen manteniendo el fuego encendido para sus ollas llenas de langostinos, calamares y almejas, pese a que el abandono y la violencia ahuyentan a los turistas.

Cocineras del Pacífico colombiano luchan por mantener los fuegos encendidos

"Esto ha cambiado mucho, ya no es la misma galería (mercado) de antes, porque ya no vienen los turistas a visitarlo a uno. La comida es buena pero no están viniendo", dijo a Efe, con resignación, María Neri Mancilla, dueña de "La hija de Pancha", uno de los puestos.

El mercado es un lugar oscuro, con un fuerte olor a pescado y con un aspecto más bien dejado, pero muchos coinciden en que cualquiera de los veinte puestos donde se congregan las cocineras del puerto son los mejores para comer en la capital del Pacífico colombiano.

"Ya uno no gana nada", dijo la veterana cocinera Mancilla, un lamento parecido al de Rosana Angulo, dueña de "Las ricuras de Rosa", que aseguró a Efe que desde hace diez años están "tratando se sobrevivir a la crisis".

Mancilla recuerda como en el pasado, una década atrás, muchos turistas de regiones cercanas aprovechaban los puentes festivos para ir a Buenaventura y acudían en masa a la plaza de mercado.

Ahora, ante el abandono y la violencia que acechan a esta ciudad, un centro neurálgico para las bandas criminales y su lucha por el control del narcotráfico, los turistas se han movido a lugares cercanos como Juanchaco, La Bocana o Pianguita.

Con cerca de medio millón de habitantes, aunque el último censo oficial elaborado en 2010 apenas habla de 360.000, Buenaventura es el epicentro del narcotráfico de todo el Pacífico colombiano y en sus barrios existe una guerra a sangre y fuego entre las dos bandas rivales: Los Urabeños y La Empresa, una facción de Los Rastrojos.

En los primeros diez meses de 2013, Medicina Legal registró 63 homicidios, ocho de las víctimas desmembradas, y las autoridades hablan de 165 casos de desaparición en el mismo periodo.

La plaza de mercado no es ajena a esta realidad. Es por eso que el Ministerio de Cultura, en asociación con la Fundación Carvajal de Cali, ha decidido intervenir para darle una nueva cara al lugar y fomentar la cocina tradicional del Pacífico.

La ministra de Cultura, Mariana Garcés, dijo a Efe que aspira a que el proyecto de "transformación sea una realidad en 2014", ya que la plaza es un lugar "generador de empleo, preservador de tradición y de atracción turística".

Y es que en Buenaventura se consiguen casi medio centenar de platos tradicionales, desde la cazuela de mariscos al tapao de pescado, pasando por el langostino, camarones al ajillo, el calamar, la sopa de jaiba en coco, el tollo, la tortuga, la almeja, la piangua o el sancocho de pescado.

La dueña de "Las ricuras de Rosa" aseguró que las cocineras, que ahora se disputan los pocos clientes que llegan, "están tratando de no perder las raíces de sus ancestros", ya que las recetas han pasado de abuelas a madres y de madres a hijas desde hace generaciones.

"Esta plaza de mercado es conocida a nivel mundial, porque el que viene por aquí difunde la sazón que se hace en el Pacifico", afirmó Angulo, quien se mostró esperanzada de que con la transformación proyectada, "la gente vuelva en cantidad" al lugar.

EFE