Actualización: Vie, 02 / Ago / 2013 12:15 pm
Viernes, 02 / Ago / 2013

¿Por qué desayunar contribuye al bienestar?

Archivado en Nutrición

Aunque los nutricionistas afirman que el desayuno es la comida más importante del día, y que si es balanceado contribuye a una mejor distribución de las calorías diarias

¿Por qué desayunar contribuye al bienestar?
Estos son los innumerables mitos giran al alrededor de desayuno:

- Desayunar hace que el consumo diario de calorías sea mayor - lo que engorda
- Evitar el desayuno no tiene ninguna consecuencia sobre la salud.
- No se siente hambre por la mañana por lo que no necesitamos comer.
- El desayuno es la comida menos importante del día.
- Cualquier alimento hace parte de un desayuno saludable.

A continuación, Claudia Cortés, nutricionista dietista y gerente del área de Nutrición, Salud y Bienestar de Nestlé de Colombia S.A., resuelve estas inquietudes y nos recomienda qué debe incluir un desayuno balanceado para niños, jóvenes y adultos.

Mito 1: Desayunar hace que el consumo diario de calorías sea mayor – lo que engorda.

Realidad: Las personas que desayunan suelen tener hábitos de alimentación más adecuados; tienden a ingerir menos grasa y más fibra, vitaminas y minerales. Un desayuno balanceado contribuye a una mejor distribución de las calorías a lo largo del día. Investigaciones realizadas a partir de datos poblacionales, en las que se ha analizado tipo de desayuno, ingesta calórica e índice de masa corporal, han demostrado que las personas que desayunan tienden a mantener un peso corporal más adecuado y han evidenciado una mayor prevalencia de obesidad en aquellas personas que toman un desayuno escaso o lo omiten.

Así mismo, el ayuno prolongado que se produce cuando se salta el desayuno, puede aumentar la respuesta del cuerpo a la insulina, que a su vez aumenta el almacenamiento de grasa y favorece la ganancia de peso. Desayunar puede ayudar a reducir la sensación de hambre durante el día, ayudando a evitar los “antojitos” ricos en azúcar y grasa de la media mañana y la tentación de comer más de lo debido en el almuerzo.

Un desayuno balanceado debe incluir: un cereal, de preferencia integral (arepa, pan, galletas o cereales para el desayuno), un lácteo (yogurt, queso o leche) y una fruta.

Mito 2: Evitar el desayuno no tiene ninguna consecuencia sobre la salud.

Realidad: El desayuno contribuye significativamente a los aportes diarios de vitaminas y minerales. La revisión sistemática de estudios en población infantil de distintos países realizada por el comité asesor de las guías alimentarias para los americanos 2010, puso en evidencia aportes significativamente inferiores para ciertos minerales como hierro, calcio, magnesio y zinc y vitaminas como la B1 y B6 en los niños que no desayunan al compararse con los que consumían esta comida.

Adicionalmente, diferentes estudios también han reportado que los alumnos que no desayunan tienen, en general, notas más bajas que los que si consumen ésta comida, lo cual puede explicarse por la necesidad constante de glucosa que tiene el cerebro para poder rendir mucho mejor.

Al no desayunar hacemos nuestro metabolismo más lento ya que nuestro cuerpo piensa que tiene que ahorrar calorías para el resto del día, siendo éste uno de los mecanismos que puede favorecer la ganancia de peso.

Mito 3: No se siente hambre por la mañana por lo que no necesitamos comer.

Realidad: El desayuno brinda al cuerpo la recarga de energía que se necesita para iniciar el día luego de un ayuno prolongado después de las horas de sueño. En la mañana, teniendo la glucosa baja, es normal tener hambre aunque la intensidad de ésta sensación puede variar de una persona a otra.

Para reponer el combustible del cuerpo después de tantas horas, el aporte de calorías y otros nutrientes que ofrece el desayuno es de gran importancia, ya que contribuye a lograr un adecuado rendimiento tanto físico como intelectual, en las tareas escolares y en el trabajo diario.

La recomendación para un desayuno balanceado debe incluir: un cereal, de preferencia integral (arepa, pan, galletas o cereales para el desayuno), un lácteo (yogurt, queso o leche) y una fruta.

Mito 4: El desayuno es la comida menos importante del día.

Realidad: Desayunar (des-ayunar) significa romper con el ayuno, es por esto que después de varias horas de sueño, consumir un desayuno balanceado, sin importar la edad, proporciona los nutrientes necesarios para mejorar el rendimiento de las personas y puede además contribuir a conservar un peso saludable, reducir el estrés y mantener el equilibrio físico y psicológico. 

El desayuno debe cubrir aproximadamente una cuarta parte de las necesidades diarias de nutrientes, pues es durante la mañana cuando por lo general, se realizan la mayor cantidad de actividades. Así mismo, en los niños, desayunar permite: mayor rendimiento escolar, mejor concentración y aprendizaje que se refleja en notas más altas además de mejor comportamiento en el salón de clase. En los adultos, el desayuno permite tener una mejor productividad y desempeño en el trabajo o en la casa y ayuda a mantener un peso saludable.

Por la mañana el cuerpo ha consumido casi toda la energía que recibió a partir de la última comida (cena). Al no desayunar, se puede presentar hipoglicemia, es decir escasa glucosa en la sangre, lo cual puede provocar que ciertas personas sientan mareos, desvanecimiento e incluso temblor, dolor de cabeza y sudoración. Para evitar estos síntomas, la mejor solución es desayunar de una manera balanceada y nunca saltar esa importante comida.

Mito 5:
Cualquier alimento hace parte de un desayuno saludable.

Realidad: Un desayuno balanceado recarga el cuerpo de energía y nutrientes. Saltarse el desayuno está asociado con disminución de la actividad física. De acuerdo al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el desayuno en niños en edad escolar debe cubrir mínimo el 20% de las recomendaciones diarias de energía y nutrientes específicos para su edad.

Para garantizar que sea una comida balanceada, el desayuno debe contener por lo menos una fruta, un lácteo (leche, yogurt, o queso) y un cereal (pan, arepas, cereales para el desayuno, etc.) de preferencia integral.

Mito 6: Tomar una bebida achocolatada al desayuno engorda.

Realidad: Un taza puede ser parte de un desayuno completo y nutritivo por lo mezcla única de extracto de malta, leche, cocoa y azúcar que contiene. Así mismo el extracto de Malta, hecho con cebada se distingue por su contenido de proteína de origen vegetal, carbohidratos que proporcionan energía y otros nutrientes como vitaminas y minerales. 

La Cocoa aporta minerales como Fósforo y Magnesio, que participan en la producción de energía en el cuerpo. La leche en polvo aporta proteína de alto valor biológico, que es usada con más eficiencia por el cuerpo, además es fuente de calcio. Por último el azúcar es un carbohidrato simple, que proporciona energía de fácil y rápida utilización. Además el ACTIGEN-E ayuda a liberar energía contenida en los demás alimentos que se consumen.