Actualización: Mié, 07 / May / 2014 12:43 pm
Miércoles, 07 / May / 2014

Recomendaciones para manejar alergias a las mascotas

Archivado en Salud

En el marco del Congreso de la Sociedad Colombiana de Pediatría que se llevará a cabo en Cartagena entre el 8 y el 10 de mayo, Sanofi presentará avances y recomendaciones sobre convivencia con mascotas y su relación con enfermedades alérgicas.

Recomendaciones para manejar alergias a las mascotas

Quienes tienen una reacción inusual frente a ciertos factores ambientales deben procurar un entorno sano, saludable, que reduzca el riesgo de enfermar y, en muchos casos, seguir un tratamiento con medicamentos prescrito por el médico.

En Colombia, una de cada tres familias tiene una mascota, de ahí la importancia de considerar las recomendaciones generales y alternativas terapéuticas disponibles para que personas con alergias específicas puedan compartir el entorno con los animales, que son un miembro importante para muchas familias.

“Sólo las mascotas de las tabletas electrónicas, del computador y de las revistas son hipoalergénicas, es decir, no tienen riesgo de provocar o desencadenar una reacción alérgica”. Con estas palabras el doctor Jorge Sánchez Caraballo, inmunólogo y alergólogo despeja las dudas de los padres de familia, de una manera clara, pues muchos de ellos consideran que la relación entre estos dos temas es sólo un mito.

La realidad es diferente: si una persona, sea adulto o especialmente un niño, tiene síntomas que pueden hacer pensar en un posible proceso alérgico o cuando ya ha sido diagnosticada claramente esta problemática, la opción de mantenerse alejada lo más posible de las mascotas es muy importante para su calidad de vida; esto además de un tratamiento adecuado, que hoy se basa principalmente en el uso de antihistamínicos, de acuerdo al criterio del médico.

Se trata de un tema de salud que va más allá de la ternura o del gusto por los animales, pues como explica el doctor Francisco Javier Leal Quevedo, pediatra alergólogo e inmunólogo, es un hecho que “perros, gatos, ratones y hamsters pueden causar alergia a individuos susceptibles. Igualmente los caballos”.

Explica el especialista que esto se produce porque el pelo, la saliva y hasta el sudor de dichos animales “contienen sustancias que pueden desencadenar los

síntomas. Los olores, por ejemplo, contienen moléculas técnicamente llamadas ‘osmiles’ capaces de producir rinitis y asma”.

Como la reacción o respuesta exagerada del organismo ante ciertos estímulos, que caracteriza a las personas alérgicas, se da por el contacto de éstas personas con determinados elementos, sustancias o partículas y no ante todas, esto hace que, por ejemplo, un niño pueda ser alérgico al perro, pero no al gato, por citar sólo dos especies. Esta reacción se produce “por las proteínas o partículas que suelta el animal, que suelen ser diferentes, aunque en algunos casos comparten algunas de ellas”, explica el doctor Sánchez Caraballo.

Así, la clave está en poder establecer qué ocasiona esa reacción extraña y tomar las medidas del caso. Para tener  más razones de peso, el doctor Francisco Javier Leal Quevedo explica que “los pelos y caspas de los animales domésticos alimentan los ácaros que están presentes en todas las viviendas y que son el principal alérgeno desencadenante de rinitis y asma. En las viviendas con mascotas suele haber más ácaros”, indica.

No obstante, aclaran los especialistas, hay una gran diferencia entre nacer cuando ya se tiene una mascota en casa y recibirla luego. “Tenerla desde antes protege luego de padecer rinitis y asma”, indica el doctor Francisco Javier Leal Quevedo.

Por su parte, el doctor Jorge Sánchez Caraballo, se refiere entonces a una inquietud común en las mujeres embarazadas y es si su mascota afectará o no al futuro bebé. Afirma que si ella (la futura mamá) “no tiene ningún tipo de síntoma puede tener una mascota, que lejos de producirle alergias o síntomas al bebé cuando nazca, lo protegería del futuro desarrollo de alergias”.

¿Qué hacer?

Definitivamente, si hay antecedentes familiares de alergias o un diagnóstico ya establecido, la idea de comprar una mascota debe desecharse. Pero, muchos padres se preguntan ¿qué hacer si ya tienen una? Los especialistas coinciden en que es difícil sacarla de casa cuando ya hace parte del entorno familiar, y por eso sugieren evaluar muy bien el impacto que esta representa para la persona alérgica.

Si la reacción alérgica es por la presencia de un perro, definitivamente este no debería estar en casa. Y no sólo eso, tampoco en los alrededores, es decir, sería importante que los vecinos o en el jardín o en el colegio del niño no tuvieran estos animales, lo que es muy difícil de manejar y a veces hasta imposible. Si la persona alérgica tiene un gato, por ejemplo, y no manifiesta ninguna reacción negativa, puede conservarlo.

El objetivo de tener un ambiente sano, sin los factores que desencadenan la reacción alérgica, suele acompañarse de un tratamiento adecuado prescrito por un médico, a partir del uso de medicamentos como pueden ser los antihistamínicos, que permiten reducir los síntomas como estornudos y rasquiña; y si es una alergia severa, la inmunoterapia es una alternativa, pero su uso es específico para cada paciente, según su caso particular