Por: Redacción Vida y Estilo • Colombia.com

¿Quieres salvarte del purgatorio? Oraciones de Santa Brígida para rezar durante 12 años

Si no quieres quedar atrapado en el purgatorio, debes rezar estas oraciones que dio el Señor a Santa Brígida; lo harás todos los días durante 12 años.

Oraciones que debes rezar durante 12 años para no quedar atrapado en el purgatorio. Foto: Shutterstock
Oraciones que debes rezar durante 12 años para no quedar atrapado en el purgatorio. Foto: Shutterstock

Si no quieres quedar atrapado en el purgatorio, debes rezar estas oraciones que dio el Señor a Santa Brígida; lo harás todos los días durante 12 años.

Santa Brígida recibió oraciones por parte del Señor, las cuales deben ser rezadas por cada persona durante 12 años, todos los días sin falta; pero, ¿qué se obtiene con esto? Son varias promesas como que el alma que las reza no sufrirá purgatorio, será aceptada entre los mártires como si hubiera derramado sangre por la fe, puede elegir a otros 3 a quienes Jesús mantendrá en estado de gracia para que se santifiquen.

Asimismo, ninguna de las 4 generaciones siguientes al alma que las reza se perderá, y el alma que las reza será consciente de su muerte un mes antes de que ocurra. Si quieres comenzar con estas plegarias con fe, sinceridad y entrega, aquí te las enseñamos; fueron compartidas por el portal ‘Oración en Puntadas’.

Oración inicial 

Oh Jesús, ahora deseo rezar la oración del Señor siete veces junto con el amor con que Tú santificaste esta oración en Tu corazón. Tómala de mis labios hasta Tu Sagrado Corazón. Mejórala y complétala para que le brinde tanto honor y felicidad a la Trinidad en la tierra como Tú lo garantizaste con esta oración. Que ésta se derrame sobre Tu santa humanidad para la glorificación de Tus dolorosas heridas y la preciosísima Sangre que Tú derramaste de ellas. 

La circuncisión 

  • Padre Nuestro. Ave María. Gloria. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, Te ofrezco las primeras heridas, los primeros dolores y el primer derrame de sangre como expiación de los pecados de mi infancia y de toda la humanidad, como protección contra el primer pecado mortal, especialmente entre mis parientes.

La agonía de jesús en el huerto de los olivos 

  • Padre Nuestro. Ave María. Gloria. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco el intenso sufrimiento del Corazón de Jesús en el Huerto de los Olivos y cada gota de su sudor de sangre como expiación de mis pecados del corazón y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el amor divino y fraterno. 

La flagelación

  • Padre Nuestro. Ave María. Gloria. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las muchas miles de heridas, los terribles dolores y la precisísima sangre de la flagelación como expiación de mis pecados de la carne y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y la preservación de la inocencia, especialmente entre mis parientes. 

La coronación de espinas 

  • Padre Nuestro. Ave María. Gloria.

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las heridas, los dolores y la preciosísima sangre de la sagrada cabeza de Jesús luego de la coronación de espinas, como expiación de mis pecados del espíritu y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el reino de Cristo aquí en la tierra. 

Cargando la cruz 

  • Padre Nuestro. Ave María. Gloria. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco los sufrimientos en el camino a la cruz, especialmente la santa herida en su hombro y su preciosísima sangre como expiación de mi negación de la cruz y la de toda la humanidad, todas mis protestas contra tus planes divinos y todos los demás pecados de palabra, como protección contra tales pecados y para un verdadero amor a la cruz.

La crucifixión de jesús 

  • Padre Nuestro. Ave María. Gloria.

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco a tu Hijo en la cruz, cuando lo clavaron y lo levantaron, las heridas en sus manos y pies y los tres hilos de la preciosísima sangre que derramó allí por nosotros, las extremas torturas del cuerpo y del alma, su muerte preciosa y su renovación no sangrienta en todas las santas misas de la Tierra, como expiación de todas las heridas contra los votos y normas dentro de las Órdenes.

Como reparación de mis pecados y los de todo el mundo, por los enfermos y moribundos, por todos los santos sacerdotes y laicos, por las intenciones del Santo Padre, por la restauración de las familias cristianas, para el fortalecimiento de la Fe, por nuestro país y por la unión de todas las naciones en Cristo y su Iglesia, así como también por la diáspora. 

La llaga del costado de jesús 

  • Padre Nuestro. Ave María. Gloria. 

Padre Eterno, acepta como dignas, por las necesidades de la Iglesia y como expiación de los pecados de toda la humanidad, la preciosísima sangre y el agua que manó de la herida del Sagrado Corazón de Jesús. Sé misericordioso para con nosotros. ¡Sangre de Cristo, el último contenido precioso de su Sagrado Corazón, lávame de todas mis culpas de pecado y las de los demás! ¡Agua del costado de Cristo; lávame totalmente de las penitencias del pecado y extingue las llamas del Purgatorio para mí y para todas las almas del Purgatorio! Amén.