| ..FAVORITOS
DE LA CARRERA |
España
e Italia librarán una carrera aparte en la Vuelta
a España 2002. Al menos eso se espera, a menos
que el colombiano Santiago Botero o el ruso ruso Tonkov
escondan ases en sus mangas.
Ausentes
Lance Armstrong y Jan Ullrich, la Vuelta parece abierta.
El actual campeón, Angel Casero, espera conservar
su título, pero los problemas físicos
-volvió a la competición en la Vuelta
a Portugal, la semana pasada-, y sus malas actuaciones
de 2002 juegan en su contra.
Joseba
Beloki, tres veces tercero del Tour de Francia, por
su parte, intentará hacer olvidar, su revés
de la última temporada y tratará de
ganar finalmente una gran carrera. Sin embargo, las
características de esta edición, con
cinco etapas de alta montaña y otras de gran
dificultad, podría jugarle una mala pasada.
Su
mayor rival será el escalador Roberto Heras,
vencedor en 2001 que, tras sacrificarse en el Tour,
tendrá el estatus de líder. Oscar Sevilla,
por su parte, decepcionante en la vuelta francesa,
quiere reivindicarse, mientras que Juan Miguel Mercado,
eterno ganador de carreras de una semana, busca el
reconocimiento en las grandes vueltas.
Por
la parte italiana, algunos "malditos" del
Giro desean salvar la temporada. Gilberto Simoni,
que estuvo implicado en un caso de dopaje y después
fue absuelto, así como Francesco Casagrande,
excluido por un puñetazo al colombiano John
Freddy García. Pero, también Danilo
Di Luca intentará sacarle el máximo
partido a las etapas en la altura.
En
cambio, Paulo Salvodelli, ganador del Giro, piensa
ya en su contrato de 2003 con el equipo alemán
Telekom y corre por imperativos únicamente
comerciales.
El
ruso Pavel Tonkov, el colombiano Santiago Botero y,
quizás, el escocés David Millar, se
encargarán de desbaratar los pronósticos.
Candidatos a la camiseta amarilla durante las primeras
etapas, ¿serán capaces de mantenerse
hasta Madrid?
Por
ahora campea la gran interrogante, pero en ciclismo
también abundan las sorpresas. En cuanto al
sprint, todos o casi todos los reyes de la velocidad
estarán presentes. La estrella Mario Cipollini,
a punto de retirarse, será una de las grandes
atracciones, junto al alemán Erik Zabel, los
españoles Oscar Freire, Angel Edo y Juan Carlos
Domínguez, así como el holandés
Jeroen Blijlevens, el argentino Martín Garrido
y el estadounidense David Clinger.
Con
un campeón del mundo, Freire, cinco corredores
entre los 25 primeros de la clasificación de
la UCI y con aspirantes a ganar algún día
el Tour galo, España es sin duda una de las
grandes potencias del ciclismo mundial, pero los organizadores
de carreras, así como los equipos, sufren importantes
problemas financieros.
De
cara afuera, el ciclismo español superó
bien la marcha del campeón Miguel Indurain.
Los corredores capaces de alzarse con la victoria
en las grandes carreras son incluso más numerosos
ahora que en la época del gran ciclista navarro.
Pero,
¿lo harán dentro del ciclismo español?
No es seguro, a pesar de que existan seis equipos
profesionales: Once, Kelme, Banesto, Euskaltel y los
modestos Relax-Fuenlabrada y Jazztel. El sector está
en crisis. Kelme debe varios millones de euros a sus
ciclistas y va a revisar a la baja el número
de efectivos para el 2003. Banesto renueva su contrato
de patrocinio cada dos años sin dar garantías
de continuidad, mientras que los mánagers de
Euskaltel, Relax y Jazztel tienen que hacer verdaderos
milagros para sobrevivir.
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