Se ha descubierto que muchos componentes que se encuentran de manera natural en los aceites vegetales tienen propiedades beneficiosas para la salud. Una vez aislados y concentrados, algunos de estos principios activos sirven para tratar una gran cantidad de enfermedades, que van desde el síndrome del intestino irritable hasta las enfermedades hepáticas crónicas.
Del mismo modo, hace tiempo que se conocen las cualidades de muchos ácidos grasos y otros componentes presentes en los aceites vegetales. Así, la producción de aceites vegetales funcionales constituye un sector con mucho futuro.
Dado que numerosos componentes de semillas oleaginosas ya han demostrado tener propiedades nutricionales beneficiosas, existen muchas posibilidades de que puedan utilizarse en la elaboración de nuevos aceites vegetales funcionales. Los aceites con niveles reforzados de principios activos beneficiosos podrían tener un impacto notable en la salud, dada la cantidad de aceite de cocina y de ensalada que se consume en la mayoría de los países industrializados.
Combinando los conocimientos de científicos expertos en la materia, biólogos, agricultores y empresas alimentarias, es posible elaborar aceites vegetales con un precio razonable y niveles más elevados de ingredientes funcionales. Teniendo en cuenta que la mayoría de la gente utiliza aceites vegetales para cocinar, los beneficios para la salud, como la reducción de las enfermedades cardiacas, podrían ser considerables.