Colombia.com Bogotá Viernes, 19 / Oct / 2018

5 trucos para evitar los gastos hormiga

Solo un 12% de los colombianos tiene un ahorro formal, y el porcentaje se concentran en unos pocos hogares con ingresos altos.

5 trucos para evitar los gastos hormiga
El ahorro es una herramienta necesaria para todos los colombianos. Foto: Cortesía

Esta se la conclusión alcanzada por el presidente del Fondo Nacional del Ahorro (FNA), Helmuth Barros, en el marco del Foro Bogotá en 2030 organizado por el diario de La República, y que tuvo lugar a principios de año.

Ahorrar es la gran asignatura pendiente, y muchos colombianos aseguran que la razón de no hacerlo es, sencillamente, la falta de dinero. Voces expertas, sin embargo, aseguran que un vistazo a los ingresos de muchas familias no reflejan falta de estos, sino de hábitos para poder hacerlo.

Tal afirmación viene de fuentes como el Laboratorio de Investigación de Protección, que elaboró un estudio junto a Sura Asset Management, “Ahorro Lamtam360”, que recoge los hábitos de ahorro en la América Latina.

El informe dice, por ejemplo, que el 72% de los millennials colombianos ahorra solo por cumplir un objetivo específico a corto plazo, como viajes o educación. Sin embargo, cuanto más joven es la persona que ahorra, menos necesidad tiene de enfrentar imprevistos o asegurar su futuro.

El ahorro es una herramienta necesaria que todos deberíamos aprender, en casa o en la escuela. El ahorra ayuda a cumplir sueños, a afrontar imprevistos, a asegurar el futuro. Sirve para cubrir gastos importantes en educación, el ocio y tiempo libre, en la compra de bienes inmobiliarios o en situaciones médicas de emergencia. Lo principal, sin embargo, es prevenir.

El plan B son entidades como Credy Colombia, que ha aunado los conceptos de préstamos rápidosy préstamos en línea. Claro que están sujetos a condiciones que hay que conocer. En todo caso, te mostramos las cinco claves que te ayudará a ahorrar, enfocados a evitar los gastos hormiga. Nos referimos a esos pequeños consumos diarios que, por su cuantía, pasan desapercibidos, pero al final de mes suponen una cantidad importante.

1. Un presupuesto para el control

La planificación es el paso fundamental para conseguir ahorrar. Ayuda a ejercer control sobre las finanzas propias, además de identificar los gastos, priorizar las partidas imprescindibles y evitar los Gastos hormiga. Sin llevar un control, no se puede saber si estos gastos evitables podrían haber evitado recurrir a préstamos para universitarios,préstamos de dinero para poder proseguir los estudios.

Para que sea realista, lo ideal es tomar una semana de referencia, en la que apuntar todo lo que se ha gastado: comidas fuera, compra de alimentos y otros artículos, restaurantes y otras partidas de ocio… Ese primer paso ayudará a saber qué gastos son imprescindibles para poder hacer un presupuesto, y cuáles no lo son y habría que recortar.

2. Evita los hábitos no saludables

Los hábitos poco saludables, como el alcohol o el tabaco, no solo afectan a la salud de forma negativa, sino que suelen ser vicios caros. Alguien que tiene un salario normal pero se toma diariamente una cerveza y fuma un paquete de cigarrillos, no puede ahorrar. No es una cuestión de entradas, por lo tanto, sino de salidas.

Ahorrar a largo plazo es algo así como perder peso: no implica afanarse mucho en conseguir un objetivo (llegar a un peso o ahorra cierta cantidad) y olvidarse para siempre una vez que este se ha alcanzado.Implica un cambio radical en el estilo de vida, que luego agradecerás por salud física y emocional, puesto que el ahorro genera certidumbre y los buenos hábitos traen calidad de vida.

3. Intenta ahorrar cada día

En todo, se trata de buscar siempre una alternativa que evite ese gasto innecesario: revisa tu armario antes de salir a comprar nueva, planifica tu menú semanal y busca los alimentos necesarios para elaborarlo en lugar de ir al supermercado sin lista, regala algo que elabores tú mismo en lugar de comprar algo nuevo, recurre a modalidades de transporte compartido en vez de viajar solo, aprovecha la discriminación horaria y cocina o pon la lavadora en la franja horaria que más barata está la luz, consulta el precio de la gasolina antes de repostar, opta por aficiones enriquecedoras y gratuitas como la lectura (hora de desempolvar el carnet de la biblioteca), etc.

Puedes proponerte un ahorro progresivo durante un mes, de forma que el primer día ahorres 1000 pesos, al siguiente 1500 $, al otro 2000 $… A final de mes, habrías conseguido una buena cantidad.

4. Evita salir a restaurantes entre semana

Insistimos: se trata de tomar otra perspectiva: en lugar de cenar fuera, prueba una nueva receta en casa, que será mucho más económica; o busca restaurantes con descuento si no puedes evitarlo. El de comer fuera es uno de los gastos hormiga clásicos, porque solemos pensar que una vez no hace daño. Sin embargo, si miras en tu presupuesto las veces que has comido fuera, verás como la cifra es abultada a final de mes.

No es necesario dejar de hacer vida social, simplemente hay que echarle imaginación. Eres tú quien puede invitar a casa a los amigos, lo que abrirá la puerta a que luego ellos hagan lo propio, y preparar algo sencillo y rico siempre es más barato que comer fuera. Para incentivar estas citas, incluso se pueden organizar concursos íntimos: el mejor chef del grupo, la noche colombiana, la velada mexicana…

5. Lleva un registro de salidas y entradas

Nunca está todo perdido, pues incluso existen los Préstamos para reportados, que pueden sacar de algún apuro. Los minipréstamos en líneapréstamos sin buró, están a la orden del día, pero se suele recurrir a ellos en caso de emergencia, y hacerlo es una llamada a ponerse manos a la obra en esto del ahorro.

No olvides de recoger en tu agenda o en un documento de Excel todo lo que gastes y todo lo que ganas de manera diaria, en el marco del presupuesto que mencionábamos más arriba. Siempre siendo realista y honesto con uno mismo. La diferencia que haya entre una y otra partida al final del día ayudará a tomar decisiones importantes, por ejemplo, reducir aquellos gastos que no son imprescindibles, así como valorar si se necesitan generar más ingresos.