Colombia.com Bogotá Martes, 25 / Jun / 2019

La arveja, aquello que nunca baja

Después del fríjol, la arveja es la segunda leguminosa en el país en importancia sembrándose en 14 departamentos siendo Nariño el principal productor y seguido de Cundinamarca, Boyacá y Tolima.

La arveja, leguminosa que sube su precio en Colombia
La arveja es un ingrediente indispensable en la gastronomía de la Colombia. Foto: Shutterstock

¿Qué sería de un arroz con pollo sin este ingrediente maravilloso?, es que la arveja tiene propiedades nutricionales únicas, es fuente de carbohidratos, vitaminas y proteínas y ayuda en el tracto intestinal pero no es consumida por enfermos de colon por ser muy “pesada” para el estómago y muchos dejan las cáscaras en el mismo plato.

La arveja es un ingrediente indispensable en la gastronomía de la Colombia andina y hace parte de sopas, sudados y enteros que hacen chuparse los dedos a más de medio país y tiene en el cocido boyacense a su exponente más rebelde porque presenta en el plato a la arveja con todo y su vestido original, es decir, en su propia vaina o cáscara.

Con la arveja se pueden preparar suculentos platos. Foto: Shutterstock

¿Pero cuál es la vaina por la que la arveja siempre sube su precio?

 

En estos tiempos de invierno recio producido por ese condenado niño que cada dos años nos pone a sufrir con su fenómeno, las zonas en donde se cultiva la leguminosa se anegan, se pierde parte de la producción y la limitada y montañosa infraestructura vial de la nación no se encuentran en óptimas condiciones haciendo que como dice chuchito el de la plaza, "se ponga cara, cara".

Cuando la temporada de verano aparece, entonces la culpa es de ese berriondo sol tan bravo que seca las matas y las pone así, caras y achucharradas.

A través de la arveja se conforma el alimento conocido también como guisante o chícharo. Foto: Shutterstock

Cuando el precio de la gasolina sube, entonces también suben los peajes, los fletes y todo lo relacionado con el transporte, entonces, ¿adivinen qué?, también sube el precio de la arveja que en tiempos de inflación ha llegado a la escalofriante cifra de $10.000 por libra y que hace que sencillamente no se pueda comprar y haya que dejar casi huérfano al arroz con pollo haciendo que salga más caro el collar que el perro.

La arveja se convirtió en la joya del plato, una especie de esmeralda seca o en vaina que nos deja envainados a todos cuando sube su precio y que en las clases menos favorecidas sencillamente no se puede comprar.

 

Juan Carlos García Sierra - Colombia.com