El modelo del relleno Doña Juana aporta el 2,02% del metano de Colombia, según Personería
Personería sentenció que este modelo de enterramiento masivo fracasó tras décadas de crisis. Exige una transición tecnológica urgente para el año 2027.
Personería sentenció que este modelo de enterramiento masivo fracasó tras décadas de crisis. Exige una transición tecnológica urgente para el año 2027.
Durante el Foro de Gestión Integral y Sostenible de Residuos, el personero de Bogotá, Andrés Castro Franco, lanzó una contundente advertencia sobre el futuro sanitario de la capital. Según reveló, el relleno sanitario Doña Juana es responsable del 2,02% de las emisiones de metano del país, un gas cuyo impacto climático es 25 veces más potente que el CO₂.
Para el personero, los deslizamientos masivos ocurridos en 1997, 2015 y 2020 no son fallas operativas, sino la manifestación de un modelo de gestión que falló en contener más de 63 millones de toneladas de basura acumulada.
Esta situación ha afectado principalmente a las localidades de Usme y Ciudad Bolívar, donde la pobreza monetaria supera el 57%. "La persistencia de un modelo de disposición final fundamentado en el enterramiento masivo exige una reevaluación", puntualizó Castro, recordando que la licencia ambiental de la CAR vence en 2029 y el relleno tiene un límite físico insuperable.
La Personería instó a la administración distrital a mirar ejemplos de innovación como el caso de Buenos Aires, que procesa 22.500 toneladas diarias con plantas mecánico-biológicas, reduciendo el enterramiento en un 65%. De igual forma, el programa Caneca Verde en Cajicá demuestra que separar residuos orgánicos (más del 50% de la bolsa) es viable para despresurizar el relleno.
Economía circular y vigilancia a establecimientos
El jefe del ente de control anunció que vigilará estrictamente a los 132.000 establecimientos comerciales de la ciudad para que cumplan con la clasificación en la fuente.
“El sector productivo debe ser el catalizador de la economía circular, transformando el residuo en materia prima secundaria para reincorporarla al ciclo económico. Se requiere una tarifa del servicio de aseo que no solo financie la recolección, sino que incentive la valorización energética y el aprovechamiento de materiales”, explicó.
Tras la incertidumbre generada por la Resolución CRA 1018 de 2025, que ponía en riesgo la cobertura universal y los derechos de los recicladores, la intervención judicial permitió un régimen transitorio de dos años.
No obstante, el personero fue claro: la prórroga de contratos hasta 2027 es solo un "puente técnico" y no una solución definitiva. La administración distrital debe presentar antes de esa fecha una propuesta que integre innovación tecnológica e inclusión social de la población recicladora como pilares no negociables.
"Bogotá merece un modelo de aseo moderno, digital y centrado en el respeto a la vida y al entorno", concluyó el jefe del organismo de control.