Por: Juan Carlos García Sierra • Colombia.com

Ricardo Cano Gaviria, el escritor colombiano que encontró en Europa la emoción de escribir

Salió joven de su natal Medellín, nunca ha sido un apátrida, simplemente descubrió que detrás de los mares, montañas y desiertos de Macondo existe un mundo tan mágico y tan real que hay que palpar y disfrutar.

Ricardo Cano Gaviria es un autor reconocido en el exterior y poco conocido en su propio país, Colombia. Foto: Twitter @elespectador
Ricardo Cano Gaviria es un autor reconocido en el exterior y poco conocido en su propio país, Colombia. Foto: Twitter @elespectador

Salió joven de su natal Medellín, nunca ha sido un apátrida, simplemente descubrió que detrás de los mares, montañas y desiertos de Macondo existe un mundo tan mágico y tan real que hay que palpar y disfrutar.

Los hombres de letras colombianos no son conocidos en su totalidad por sus compatriotas, porque muchos encuentran en otras tierras las oportunidades que el país no pudo brindarles, o porque sencillamente, descubrieron un mundo más allá del realismo mágico, y no solo se radicaron en otras latitudes, sino que también las conviertieron en su hogar y segunda patria.

Ricardo Cano Gaviria es un escritor nacido en la ciudad de Medellín en 1946 con el don de la literatura corriendo por sus venas, ríos de tinta indeleble porque su sello personal es una marca que muchos admiran, gracias a una mezcla de rebeldía, talento y una observación única del mundo.

La obra de este escritor colombiano es copiosa, y es lamentable que los colombianos no la conozcamos, porque son varios los críticos que consideran que Cano Gaviria es uno de esos hombres de letras que siempre hay que leer.

Juan Manuel Roca, poeta colombiano y también antioqueño como Cano Gaviria, lo define como un autor incondicional, a pesar de que, en su juventud académica, la matrícula condicional firmaba su paso por las aulas, pero contrario a otros, no se fue de la patria del sagrado corazón de Jesús por razones políticas o persecuciones, Cano Gaviria se fue persiguiendo el sueño de conocer el mundo de los autores europeos que plasmaban maravillosos universos en sus obras.

Ricardo Cano Gaviria se fue a Francia joven atraído por escritores barbudos como Julio Verne y luego pasó a la tierra catalana en donde las musas abundan a placer; Barcelona, la muy cosmopolita e inspiradora ciudad condal.

Cano Gaviria optó por desarraigarse a sí mismo como el mayor de los triunfos, como bien lo dijo Peter Handke, el antioqueño decidió ser un escritor en toda la expresión de la palabra; él quería ser un ciudadano del mundo que no tuviera que cargar con su regionalismo ni la visión popular de patria a su espalda, quizás un poco en su pluma, porque es preferible que esta se parta en dos y no su columna vertebral.

Ricardo Cano Gaviria se ha labrado una imagen en las letras, una misión difícil cuando todos nos empeñamos a querer ver reflejado a García Márquez por todas partes y en todas las páginas, el escritor logró mezclar su figura personal y su estilo literario para dar una forma única a sus obras que retan lo espacial y temporal.

El escritor nacido en Medellín ha colaborado con prestigiosos diarios y revistas colombianas, ha sido traductor al español de obras francesas y algunos de sus libros son considerados verdaderas joyas de la narrativa hispanoamericana, es el caso de "El pasajero Benjamín" y "Una lección de abismo".

Vale la pena descubrir a un escritor que siempre ha estado, a veces ausente, a veces desarraigado, pero que siempre estará para disfrutar de sus letras.

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