La coctelería colombiana permite tener acceso a nuevos frutos y aromas
La coctelería del Caribe colombiano tiene la gran ventaja de acceder a frutas locales que brindan sabores y aromas autóctonos en cada bebida.
La coctelería del Caribe colombiano tiene la gran ventaja de acceder a frutas locales que brindan sabores y aromas autóctonos en cada bebida.
La cocina colombiana lleva años construyendo un relato alrededor del origen y la biodiversidad; la coctelería, en cambio, apenas empieza a consolidar ese discurso con verdadera profundidad.
La coctelería ha logrado crear mezclas que permiten resaltar aromas y sabores, por su parte, desde Colombia se cuenta con una amplia variedad de ingredientes autóctonos que permiten crear recetas únicas, además no se limita a incorporar frutas locales en una receta clásica, sino a entender cómo se comportan los ingredientes dentro del vaso y qué procesos requieren para sostener una propuesta de alto nivel.
Frutas exóticas de Colombia
Desde el Caribe se puede llegar a explorar zonas más exóticas con frutas como: el zapote costeño, corozo, piña madura, albahaca morada o guanábana los cuales ofrecen propuestas muy diferentes en aroma, cítricos y demás que se convierten en preparaciones exigentes.
“Colombia tiene una despensa extraordinaria, pero el reto está en darle estructura. La técnica es lo que permite que el ingrediente conserve su identidad sin perder equilibrio”, explica Camila Pérez, diseñadora líquida y creadora de varias de las preparaciones que hacen parte de esta propuesta en Hyatt Regency Cartagena.
En la nueva ola, la coctelería colombiana viene explorando clarificaciones veganas que estabilizan color y textura; Fat-washed que aportan volumen en boca; reducciones que concentran acidez sin saturar dulzor; uso de syphons para generar ligereza y un programa de garnish sustentable donde las mermas se transforman en polvos o crocantes que amplifican el sabor, pero también se unen propuestas de otras regiones.
Esa exploración se materializa en una selección de ocho cócteles que sintetizan distintas aproximaciones al país.
Los más frescos y aromáticos
Toche: Mezcal Ojo de Tigre, cordial de piña y chile, limón.
- Martín Pescador: The Glenlivet Founder’s, reducción de corozo y albahaca, limón, carbón activado y esfera de corozo.
- Tortolita: Beefeater 24, cordial de granadilla y jengibre, limón.
- Reinita: Gin Beefeater 24, syphon de piña colada clarificada, limón.
Los más estructurados
- Zapote Super Star (Caribe): Ron La Hechicera, cordial de zapote costeño, Campari, limón.
- Muricata (Orinoquía): Vodka Absolut con lavado de aceite de coco, clarificación de guanábana y limón.
- Don Pepe (Región Andina): The Glenlivet Founder’s, Jerez Tío Pepe, cordial de pepino y limón.
- Cajambre (Pacífico): Mezcal Ojo de Tigre, cordial de chontaduro, limón y polvo de chontaduro.
En todas las recetas, las frutas de comportamiento complejo se van transformando en preparaciones limpias, tensas y técnicamente precisas.
Estas propuestas podrán disfrutarse en la barra del Grand Hyatt Bogotá donde se recibirá el 26 y 27 de marzo a los bartenders del Hyatt Regency Cartagena en un ejercicio donde llegan nuevas recetas y pone en circulación programas de bebidas, metodologías e identidad líquida, permitiendo a los asistentes explorar de primera mano esta aproximación a la coctelería colombiana contemporánea.