Casi 500 años de historia: el pueblo más antiguo de Santander que debe visitar a 5 horas de Bucaramanga
El pueblo más antiguo de Santander se ubica a solo 5 horas de Bucaramanga y se puede visitar si vas hacia Barichara o San Gil.
El pueblo más antiguo de Santander se ubica a solo 5 horas de Bucaramanga y se puede visitar si vas hacia Barichara o San Gil.
Llegar a Santander es pensar en visitar el pueblo más lindo de Colombia, considerado así por sus calles coloniales, arquitectura y fachadas que guardan historias, un ambiente cálido con habitantes amables y donde se siente el olor de los platos más típicos desde los hogares y restaurantes alrededor del parque principal.
Santander limita con el territorio boyacense; por ende, es posible encontrar varias preparaciones similares entre los dos departamentos como las sopas, las arepas y otras propuestas gastronómicas santandereanas.
Allí se encuentra el pueblo más antiguo de Santander, que lleva cientos de años en pie siendo el refugio de muchas aves migratorias y una reserva natural. Se trata de Chipatá, el pueblo más antiguo de Santander, que tiene 489 años y está a solo 5 horas de la ciudad de Bucaramanga.
¿Qué hacer en Chipatá?
Quienes deseen adentrarse en la historia de Santander, este pequeño pueblo es un punto clave, pues cuenta con iglesias históricas, un cementerio que es un mirador, ya que cuenta con una vista hacia el valle, También están las tumbas de fundadores y personajes históricos.
Allí también se celebran las Fiestas del Maíz en el mes de noviembre, una temporada donde el pueblo celebra con música, desfiles, gastronomía típica de Santander, entre otras actividades.
En cuanto a los planes rodeados de naturaleza, se pueden visitar diferentes paisajes con cañones, cascadas y bosques para disfrutar de la naturaleza y las actividades al aire libre. Asimismo, hay senderos para recorrer y realizar caminatas ecológicas hasta llegar a varios charcos y zona hotelera para disfrutar de la tranquilidad.
Entre los destinos turísticos está la Piedra del Diablo, una roca que tiene una larga lista de mitos y leyendas locales donde los más aventureros suelen ir.
Los mercados locales serán el mejor plan durante el día, pues allí se puede encontrar una variedad de productos locales y, ante todo, opciones de gastronomía santandereana para deleitarse, así como emprendimientos campesinos que abarcan toda la cultura de Santander, incluyendo productos de cosecha como el maíz o ver de cerca la chicha artesanal.
Los viajeros que deseen llegar hasta Chipatá se enfrentan a disfrutar de un viaje muy rural y tranquilo donde la historia envolverá cada recorrido, así como la naturaleza, la gastronomía típica y un ambiente relajado al estilo santandereano. Ahora, este pueblo se convierte en una de las paradas técnicas si vas hacia Barichara o San Gil.