Santander

Por: Redacción Turismo • Colombia.com

San Gil, la perla del Fonce que nadie debe dejar de visitar

La población de la provincia Guanentá es un maravilloso lugar para la contemplación natural, el romanticismo y la aventura; una combinación que pocos lugares ofrecen.

San Gil, Santander. Foto: Shutterstock
San Gil, Santander. Foto: Shutterstock

La población de la provincia Guanentá es un maravilloso lugar para la contemplación natural, el romanticismo y la aventura; una combinación que pocos lugares ofrecen.

El río Fonce es para San Gil lo que una mula es para el arriero, sus aguas no solo han bañado a esta hermosa población del departamento de Santander, sino que son la fuente de su prosperidad, por tal razón se le quiere, respeta y se le protege.

San Gil fue un poblado de blancos que tenían a los indígenas guanes como compañeros de habitación de un hermoso territorio en el que sobresalía el Río Mochuelo, al que se llamaba así inicialmente, pero luego se le denominó Fonce.

La población debe su nombre por onomástica a San Gil, el santo hermitaño benedictino griego también conocido como Egidio, aunque algunos registros afirman que varios fundadores se quisieron congraciar con Gil de Cabrera y Dávalos, presidente de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá para que este diera su aprobación y beneplácito para la iniciación de la villa, asociando su nombre al del santo.

La “Muy noble y leal villa de Santa Cruz y San Gil de la Nueva Baeza” es la cabecera de la provincia de Guanentá, llamada así en homenaje al Cacique Guanentá, un líder indígena guane de la región que vivía en paz pero que defendió su familia y su tierra con una fiereza y un orgullo incomparables, de allí que se diga que el carácter del santandereano es una herencia del gran cacique que tenía un cóndor en su pecho.

San Gil es una ciudad pujante que enamora al visitante, la hospitalidad de sus gentes, sumada a la belleza de la geografía hacen que se convierta en un destino irresistible para visitantes venidos de todas las regiones de Colombia y también del mundo entero.

En San Gil existe la tranquilidad del disfrute y la contemplación, cuenta con un servicio hotelero de primer nivel que hace sentir a los turistas en casa, pero lo mejor está en sus escenarios naturales, sus calles y sus plazas, allí se puede vivir la experiencia de conocer el sentir y el orgullo santandereano, una mezcla de valentía, arrojo y mucha humanidad.

Como buenos santandereanos, los sangileños son “aventados” y no se asustan con nada, por eso esta población es pionera en el turismo de aventura en el país, el rafting, canotaje, senderismo y el parapentismo, son deportes de aventura solicitados por todos.

La población guanentina es considerada como la capital turística del departamento de Santander y siempre hace honor a tal denominación, porque se esmera en ofrecer lo mejor a quien la visita: hospedaje, atención, gastronomía, diversión y deporte extremo, ¿qué más se puede pedir?

Una visita a San Gil no puede olvidar pasar por el Parque Natural Gallineral, un poema de la naturaleza hecho parque, también se debe visitar el río Fonce y sentir sus aguas, así como conocer sus barrios empinados y parques como el de la Independencia, el lugar en donde se hace homenaje al Cacique Guanentá.

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