Actualización: Vie, 07 / Oct / 2011 12:11 pm
Viernes, 07 / Oct / 2011

Alarmante duplicación de cáncer de piel en Colombia

El número de casos de esa dolencia se ha duplicado en el país, según el Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta E.S.E., uno de los más importantes y especializados del continente. Pero prevenirlo es muy fácil.

Alarmante duplicación de cáncer de piel en Colombia
Una investigación adelantada por el Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta E.S.E., la institución más importante del norte del continente, reveló una alarmante cifra que demuestra que el cáncer de piel en el país se ha duplicado en los últimos años.

Javier Cormane Fandiño, director general de esa institución, y quien estuvo al frente del estudio sobre las tasas nacionales de cáncer, advierte: “En el año 2003 teníamos 23 casos de cáncer por cada 100 mil habitantes, y en el año 2007, se ha pasado a 41 por cada 100 mil habitantes”.

A ella se unen los datos del Anuario Estadístico 2009 (último reporte oficial) que acaba de publicar el Instituto Nacional de Cancerología: el 17.6 por ciento de los diagnósticos nuevos de cáncer, corresponden a cáncer de piel. Las causas principales: los rayos ultravioletas y la exposición al sol.

Esta enfermedad avanza de manera silenciosa y terrible. Pero la buena noticia es que es relativamente fácil prevenirla. “Es cuestión de no exponerse al sol sin las precauciones necesarias dice el doctor Cormane Fandiño. En el trabajo al aire libre, por ejemplo, hay que utilizar manga larga. Tampoco se debe sacar a recreo a los niños en edad escolar en ciertas horas donde están más expuestos al sol, los trabajadores rurales tener ciertas medidas”.

Este tipo de cáncer se manifiesta de varias formas. Manchas y heridas que no sanan son las manifestaciones a las que hay que tenerles más cuidado, lo mismo que a lunares que cambian de forma. “Afortunadamente no todos los lunares son malignos, pero si ese lunar te cambia, se pone oscuro, aumenta de tamaño o comienza a cambiar de forma o a picar, debes sospechar que se está malignizando y debes consultar”, advierte a su turno el doctor John Alexander Nova Villanueva, dermatólogo y epidemiólogo del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta.

Para el director de ese Instituto, existe además una preocupación adicional. “El sistema general en seguridad social en salud  debe invertir anualmente unos 300 millones de dólares para tratar esta población que ha desarrollado un cáncer que es fácil de prevenir”, dice. “En el Federico Lleras, además, realizamos una proyección según la cual, hacia el año 2020, tendremos unos 102 casos de cáncer por cada 100 habitantes en Colombia, es decir más del doble de los que hay hoy”.

“Por ello, tanto desde el Ministerio de Protección Social como desde el Centro Dermatológico, unidad adscrita a dicho ministerio, estamos haciendo una cantidad de esfuerzos para tratar de evitar la progresión de la enfermedad”, añade el funcionario.

El problema se agrava, de otra parte, porque la gran mayoría de las enfermedades de la piel no están dentro del plan obligatorio de salud. Por fortuna, en el Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta, fundado hace 77 años por el investigador que lleva su nombre y quien se dedicó a combatir la lepra en Colombia, la atención es casi inmediata. “La Superintendencia Nacional de Salud ha colocado tiempos máximos de hasta 45 días para una cita, pero nosotros, en 10 días, ya estamos atendiendo los pacientes. Cada vez empezamos la consulta externa más temprano: inicia a las 6 de la mañana y dura hasta las 6 de la tarde, lo que le da a la ciudadanía 12 horas efectivas de

Según el Anuario Estadístico 2009 del Instituto Nacional de Cancerología, que se acaba de publicar, el 17.6 por ciento de los diagnósticos nuevos de cáncer que se hacen, corresponden a cáncer de piel. “Además, realizamos una proyección según la cual, hacia el año 2020, tendremos unos 102 casos de cáncer de piel por cada 100 mil habitantes en Colombia, o sea más del doble de los casos de hoy”, alertó Cormane. Lo paradójico es que esta es una enfermedad de muy fácil prevención: basta no exponerse al sol en horas de mayor radiación, y de hacerlo utilizar protectores, tanto físicos (como cachuchas y manga larga) como farmacológicos (protectores solares).