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En
un recorrido inclinado por entre una zona boscosa se disponen una
serie de 35 estatuas de la cultura agustiniana, cual si fuera el Via
Crucis del cerro de Monserrate en Bogotá. Sobrillas de aluminio
las guarecen de la lluvia y el sol. Miden entre uno y dos metros y
despiertan todo tipo de emociones. |
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El
Bosque de las Estatuas se ubica en frente de la casa administra-ción
del Parque Arqueológico. Y acudir en solitario puede convertirse
en una experiencia misteriosa,
como si mil almas presenciaran de cerca nuestros movimientos. |
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Son figuras
representativas del arte escultórico de San Agustín,
con un alto nivel expresionista. Se reconocen en ellas aspectos fundamentales
de la vida en comunidad, a través de innumerables personajes:
hombre y mujeres, chamanes, jaguares, labriegos, músicos, madres,
divinidades, demonios, aves, homínidos, en fin, asumiendo posiciones
diferentes a la simple vertical. |
La
elaboración de las estatuas corresponde a épocas distintas.
Algunas son de manufactura básica, sin mayor cuidado en los
detalles, del período Formativo, pero la mayoría pertenecen
al Clásico Regional (200 dC – 800 dC), es decir, la
etapa de esplendor de la civilización agustiniana.
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