¿Protección al consumidor o golpe al sector? Gobierno Petro evalúa freno a exportaciones de carne
El Gobierno evalúa suspender temporalmente la exportación de carne para frenar el alza de precios tras la crisis climática que golpea al Caribe.
El Gobierno evalúa suspender temporalmente la exportación de carne para frenar el alza de precios tras la crisis climática que golpea al Caribe.
Petro plantea freno temporal a exportaciones de carne por alza de precios.
La posibilidad de interrumpir temporalmente la exportación retomó protagonismo en el debate nacional. El presidente Gustavo Petro afirmó que el Gobierno evalua esa medida como parte de las decisiones que se asumirán bajo la emergencia económica, al alertar que el precio del producto en el país se está incrementando a un ritmo mayor a la de la inflación.
El mandatario articuló el incremento de la carne con la tensión que ejerce el mercado internacional y con los deterioros que deja la ola invernal, especialmente en la región Caribe. Según explicó, en un panorama extraordinario la prioridad debe ser asegurar el abastecimiento interno y evitar que el impacto termine dirigiéndose por completo al consumidor.
Las lluvias han impactado con fuerza al departamento de Córdoba, uno de los ejes ganaderos del país. Datos de la Federación Nacional de Ganaderos mencionan que miles de predios resultaron con múltiples daños, con extensas hectáreas bajo el agua y pérdidas de sus animales. La situación también tomó zonas de Bolívar y el norte de Antioquia, donde la actividad productiva enfrenta distintos problemas.
Desde el Ejecutivo se menciona que, en medio de la emergencia, “la carne debe quedarse en Colombia”. La idea sería aplicar una limitación temporal mientras se equilibra la oferta y se reducen los efectos del invierno. El presidente informó que el kilo del producto ha aumentado cerca de 4.000 pesos frente al año anterior, lo que, a su juicio, evidencia la presión sobre los hogares.
En paralelo, el Gobierno comentó que los productores ubicados en regiones no afectadas por las inundaciones aumenten su actividad. Para ello, se evalúa ofrecer créditos con tasa de interés del 0 % en esas zonas, buscando bajar los costos financieros y estimular la producción de carne y de otros alimentos como yuca y leche.
El sector ganadero, por su parte, alerta que cualquier alteración en el flujo comercial debe analizarse con cautela. Expertos del sector han señalado que si la oferta se disminuye por causas climáticas, el mercado inevitablemente reacciona. También recuerdan que regiones como los Llanos Orientales, el Magdalena Medio y Caquetá podrían balancear parte del déficit, ayudando a equilibrar el abastecimiento nacional.
A esto se le agrega un factor adicional: la inestabilidad de la tasa de cambio y la disminución en algunos destinos internacionales podrían hacer que parte de la carne que no se envíe termine redirigida al mercado interno, actuando como un amortiguador natural de precios.
La polémica apenas comienza y promete volverse en uno de los puntos más delicados del paquete de decretos que el Gobierno prepara para afrontar la crisis climática. Entre la necesidad de defender el bolsillo de los consumidores y el equilibrio del sector productivo, la decisión final tendrá efectos que irán más allá.