Caso de Kevin Acosta reabre debate sobre entrega de medicamentos y fallas del sistema
La muerte de Kevin Acosta, de 7 años, expone la crítica falta de medicamentos y las barreras de atención que enfrentan miles de pacientes en el país.
La muerte de Kevin Acosta, de 7 años, expone la crítica falta de medicamentos y las barreras de atención que enfrentan miles de pacientes en el país.
La muerte de Kevin Arley Acosta Pico, un pequeño de solo siete años, tiene conmocionado al Huila y a toda Colombia y reabrió el debate sobre las fallas en la atención a pacientes con enfermedades raras. Kevin sufría de hemofilia A severa, una enfermedad rara que impide que la sangre coagule correctamente, por lo que cualquier golpe, por pequeño que sea, puede ser mortal.
El pasado 13 de febrero, Kevin falleció en Bogotá tras sufrir una caída de su bicicleta. Aunque parece un accidente común para un niño, en su caso se convirtió en una tragedia porque llevaba varias semanas sin recibir su medicamento vital. Su madre, Katherine Pico, denunció que la Nueva EPS no le entregaba el tratamiento que lo mantenía a salvo, lo que causó que su cuerpo no pudiera resistir las heridas.
La situación ya había sido advertida. El 9 de febrero, la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (Fecoer) publicó una denuncia urgente en la que alertó que el menor no recibía su tratamiento desde el 12 de diciembre, no tenía IPS asignada y se encontraba sin red de atención especializada. Ese día, la organización informó que Kevin presentaba un sangrado cerebral tras la caída y exigió su remisión inmediata a una institución con las garantías necesarias.
De acuerdo con el relato de su madre, el niño permaneció más de 24 horas en Pitalito a la espera de trámites y autorizaciones para su traslado a Bogotá. Cuando finalmente fue remitido a un hospital en la capital, los médicos confirmaron que el sangrado en el cerebro era irreversible.
Un llamado de atención al sistema
La defensora del Pueblo, Iris Marín, se pronunció con indignación sobre el caso. Aseguró que Kevin fue víctima de las fallas del sistema de salud y que las peleas políticas por las reformas no pueden ser una excusa para dejar de entregar medicinas.
“Cada persona que hace parte del sistema de salud —desde el Ministerio de Salud hasta los proveedores de medicamentos y los distintos actores de la atención— debe hacer una reflexión profunda sobre cómo su tarea diaria contribuye con la garantía de una atención en salud plena y digna de cada paciente que requiere atención. Los niños y las niñas son sujetos de especial protección constitucional. Sus derechos no admiten demoras ni excusas”, dijo en su cuenta de X.
Kevin fue víctima más de las fallas en la disponibilidad y el acceso a medicamentos que hoy enfrentan miles de colombianos, para acceder a tiempo a tratamientos determinantes para su salud.
— Iris Marín Ortiz (@MarnIris) February 15, 2026
Su mamá tuvo que atravesar múltiples barreras para que lo atendieran. Y cuando finalmente… https://t.co/EDP8V5Mv3V
De igual forma, la Federación Colombiana de Enfermedades Raras se volvió a pronunciar ante el hecho: “El fallecimiento de Kevin Acosta es una radiografía de lo que están enfrentando miles de pacientes y familias con enfermedades raras en Colombia. Estamos en un contexto lleno de barreras, demoras y discontinuidades, en momentos en los que no hay margen para esperar. Lo que está sucediendo con EPS intervenidas, como Nueva EPS, es muy preocupante. Allí hay más de 16.000 afiliados con enfermedades raras y en 2025 se registraron más de 530 fallecimientos en esa población. Lo mínimo que esperamos es que esto obligue a tomar decisiones reales y urgentes”, señaló en su cuenta de X.
Hoy, la familia de Kevin y organizaciones de salud piden que su historia no se repita y que ningún otro paciente muera por culpa de la burocracia.