¿Qué le pasa al cuerpo cuando se come ajo crudo todos los días?: esto dicen los expertos
El ajo crudo contiene alicina y otros compuestos que podrían beneficiar la salud cardiovascular y el sistema inmunitario, según expertos.
El ajo crudo contiene alicina y otros compuestos que podrían beneficiar la salud cardiovascular y el sistema inmunitario, según expertos.
El ajo crudo ha sido utilizado durante siglos, tanto en la cocina como en la medicina tradicional. En la actualidad, investigadores han analizado sus compuestos para conocer su impacto sobre la salud, dado que, aunque no es un remedio milagroso, consumir ajo como parte de una alimentación equilibrada podría aportar beneficios importantes para el bienestar corporal.
¿Qué contiene el ajo que lo hace tan especial?
Los especialistas señalan que el ajo crudo es rico en alicina, compuestos azufrados, antioxidantes, vitamina C, vitamina B6, manganeso y selenio, sustancias fundamentales para el adecuado funcionamiento del organismo.
Uno de los compuestos más estudiados por sus propiedades y beneficios es la alicina, que se forma cuando el ajo se corta, tritura o mastica. Esta sustancia ha llamado la atención de los científicos porque actúa como un compuesto bioactivo capaz de interactuar con diferentes procesos del organismo.
Beneficios de comer ajo crudo todos los días
Investigaciones recientes han demostrado que comer ajo crudo todos los días puede contribuir a la buena salud. Algunos beneficios probables son:
- Favorece la salud del corazón: el ajo puede contribuir a mantener una presión arterial saludable y favorecer niveles normales de colesterol, lo que reduce los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares.
- Fortalece el sistema inmunológico: sus compuestos bioactivos se han estudiado por su posible papel en la respuesta del sistema inmunológico.
- Aporta antioxidantes: las sustancias presentes en el ajo ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo, relacionado con el envejecimiento y diversas enfermedades.
- Regula la presión arterial: algunos estudios han evidenciado reducciones en los niveles de presión arterial en personas con hipertensión; sin embargo, su consumo no sustituye los medicamentos.
- Favorece la salud de los vasos sanguíneos: el ajo puede mejorar la función del endotelio, la capa interna de los vasos sanguíneos, lo que beneficia la circulación.
- Controla el colesterol: el consumo habitual de ajo ayuda a reducir ligeramente los niveles de colesterol LDL, es decir, el colesterol malo.
- Tiene efectos antimicrobianos: esta verdura rica en alicina ha mostrado actividad frente a algunas bacterias y hongos; sin embargo, no es capaz de curar infecciones por sí sola.
¿Es mejor comerlo crudo o cocinado?
Los especialistas indican que el ajo crudo aporta más beneficios, dado que conserva mejor la alicina. Por el contrario, el calor intenso usado en las preparaciones culinarias puede reducir la cantidad de este compuesto. Si se va a cocinar, algunos expertos recomiendan picarlo o triturarlo y dejarlo reposar entre 10 y 15 minutos antes de cocinarlo.
Cabe mencionar que el ajo crudo no es adecuado para todas las personas, ya que puede provocar acidez o reflujo, irritación estomacal, gases y molestias digestivas. También puede aumentar el riesgo de sangrado en personas que toman anticoagulantes o antes de una cirugía, por lo que conviene consultar al médico.