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La Sierra Nevada del Cocuy posee una de las lagunas y de los
valles más bellos de nuestro país: La primera
es la laguna de la Plaza y el segundo el Valle de los cojines.
Este último es una solemne y silenciosa extensión
de varios kilómetros flanqueada con gigantescas paredes
rocosas y tapizada por rosetones de tejido vegetal verde muy
resistentes que corresponden a unas plantas llamadas cojines,
las cuales crecen en zonas pantanosas, de manera que el montañista
puede caminar o saltar sobre ellos con toda tranquilidad.
La
Sierra da además origen a 80 ríos y quebradas
que nacen ya sea en la misma nieve o bien en el páramo.
Mientras que las lagunas interiores desaguan hacia el oriente
formando altísimas cascadas que engrosan los ríos
de la Orinoquía, las de la vertiente occidental drenan
hacia el Magdalena. Todo ello hace de este bello conjunto
de montañas nevadas un reservorio de agua de incalculable
valor económico.
El
área declarada Parque Nacional natural abarca 306.000
hectáreas en la confluencia de los departamentos de
Boyacá, Arauca y Casanare. Desde los llanos orientales,
por ejemplo, la visión de los picos nevados cerrando
por lo alto el horizonte parece refrescar el calor de las
llanuras ardientes.
La
riqueza ecológica de la Sierra está constituida
por los biomas de la selva húmeda de los pisos cálido,
templado y frío que aporta el piedemonte, completados
por el páramo, el superpáramo y el bioma de
piso nival. Por ellos su flora y su fauna alcanzan tal variedad.
Plantas
características del páramo como los frailejones,
varios de ellos endémicos, los encenillos, los senecios
y las valerianas crecen sobre los 3.000 metros. Entre los
frailejones propios de la Sierra hay uno que lleva el nombre
del conquistsador español Gonzalo Jiménez de
Quesada y que se denomina Espelotiopsis jiménez quesadae.
El "lítamo", llamado Draba litamo por los
botánicos , es otra de las rarezas vegetales del parque.
En
la Sierra se ve igualmente diversa fauna del trópico:
tigres, pumas, tigrillos, dantas de páramo, venados,
osos frontinos, monos como el choyo, el araguato o la braceadora.
Entre
las aves extienden sus dominios el cóndor de los Andes,
el paujil copete de piedra, el vistoso gatillo de roca y varias
especies de patos.
Los
indígenas tunebos habitaron en el pasado la región.
Cansados de los vejámenes de los conquistadores muchos
decidieron morir, como lo recuerda el peñón
denominado Gloria de los tunebos, cerca de Güicán,
desde donde se arrojaron por centenares al abismo pues prefirieron
la muerte a la esclavitud. Hoy, 21.630 hectáreas del
parque pertenecen a la Reserva de los tunebos.
Tres
pueblos han dado su nombre a la montaña, que se denomina
así Sierra Nevada del cocuy, Güicán o Chita.
Las gentes de la zona, pacíficas y trabajadoras, se
dedican a los cultivos de tierra fría como la papa,
el maíz, los cereales y las habas, entre otros. Cocuy
ganó en una oportunidad el premio como el "Pueblo
más lindo de Boyacá".
El
acceso se puede realizar por Capitanejo (Santander), donde
se encuentran las carreteras que vienen de Bogotá y
de Bucaramanga. La vía sigue hasta Cocuy (al sur de
la sierra) y gasta Güicán (al norte). Un camión
lechero sale temprano desde Cocuy, sube hasta el borde del
páramo y sigue hasta Güicán.
A la
Sierra sólo deben entrar personas conocedoras o acompañadas
de guías, sobre todo en los meses de invierno. Los
herrera, don pastor Correa y Eudoro Muñoz, alquilan
cabalgaduras en el sector de la Cueva, arriba del pueblo de
Cocuy. |