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Por: Johanna Guevara
Septiembre 18/2002
 

La calidad: ventaja competitiva del café colombiano

Foto Ricardo Avellaneda, Asesor de la Gerencia General de Federacafé

Si algo es distintivo del café colombiano es su calidad. En el país, la recolección manual de la cosecha se hace grano por grano, lo cual garantiza una rigurosa escogencia y una selección puntual. Precisamente, este proceso hace parte de una tradición trasmitida de generación en generación que se constituye en su principal fortaleza.

Prácticamente, se podría decir que esta ha sido la filosofía por excelencia desde el mismo momento en que se creó la Federación de Cafeteros (1927), el gremio que reúne a los caficultores del país. Sumado a su vez, con que en Colombia para evitar el problema de los cafés inferiores, existe una legislación que rige hace 50 años y que no permite que circulen granos malos.

"En el caso colombiano el tema de la calidad del café prácticamente ha sido parte de la agenda, de la normatividad e incluso de las especificaciones de exportación", le aseguró a Colombia.com, el asesor de la gerencia general de la Federación, Ricardo Avellaneda.

Por ello, prima "una gran correlación entre el café que se mezcla, tuesta, muele y el volumen de tasa que una persona está dispuesta a tomarse", complementa más adelante.

Foto Ricardo Avellaneda, Asesor de la Gerencia General de Federacafé

Entre las ventajas con las que cuenta a su favor Colombia, se encuentran, la oferta ambiental, es decir las zonas fértiles donde brota el café y también, que contrario a lo que ocurre con casi el 90 de la producción del mundo, en Colombia hay un régimen de sol y lluvias que permite que haya dos épocas de invierno y dos de verano, lo que garantiza que siempre se produzcan "frutas frescas", explica Avellaneda.

Ante esto, la pregunta que seguiría es ¿de que le sirve todo esto a Colombia? Simple, pues el país lleva todas las de ganar ante un plan que comienza a regir el 1 de octubre de 2002 y que busca eliminar los cafés de baja calidad fijando criterios que aquí se cumplen de sobra.

Sin embargo, en una situación diferente se encuentran los otros países productores, debido a que ante la sobreproducción que se presenta se permitió la entrada al mercado de cerca de 6 a 10 millones de sacos que nunca deberían haber circulado.

Esta resolución la 407 del 2002, obedece a una determinación de la Organización Internacional del Café (OIC) con la cual se pretende contrarrestar la sobreoferta del grano sacando del mercado mundial unos cuatro millones de sacos en el primer año. Además de buscar un repunte de las cotizaciones internacionales y estimular el consumo de la bebida.

Criterios de calidad
Conviene destacar que la determinación es vital, teniendo en cuenta que es el primer acuerdo político entre productores y exportadores que se toma en el marco de la OIC, luego de la ruptura del Acuerdo Internacional del Café (Pacto de cuotas).

No pasar de los 86 defectos por una muestra de 300 gramos, en el caso de los cafés arábicos y no exceder los 150 defectos en una muestra de 300 gramos para las robustas; hacen parte de las normas de calidad que tendrán que cumplir los países.

Foto Federacafé

También se establecieron especificaciones en materia de humedad. De esta forma, no podrá ser exportado café cuyo grado de humedad sea inferior al 8% y superior al 12,5, según lo establecido en el método ISO 6673.

Los miembros exportadores deberán presentar además certificados de origen en los que conste el respeto a las normas del nivel mínimo de defectos y de humedad.

Los países asimismo, están en la obligación de notificar a la OIC si ven que en el comercio se está infringiendo estas reglas.

La primera fase de este programa que arranca el 1 de octubre será examinada en septiembre de 2003, al tiempo que para esta fecha se discutirán las medidas complementarias que se adoptarán el futuro.