El
sistema educativo colombiano responde a una sociedad en
la cual los paradigmas de raza superior, de valores, saberes,
instituciones, conocimiento, cultura, ciencia, tienen
una fuerte valoración occidental y esas mismas
valoraciones se reproducen en cadena en los diversos espacios
de la vida nacional.
La educación pensada, estructurada y ejecutada
desde afuera, demuestra mediante las experiencias vividas
y sus efectos que ha generado serias dificultades en la
estructura y formación psicosocial de los pueblos
afrocolombianos e indígenas creando fenómenos
de alienación, pérdida de autoestima, invisibilización
de las formas culturales de cada grupo étnico,
pérdida de identidad, entre otros.
Como respuesta a la homogenización de la
educación, los pueblos indígenas y afrocolombianos
en Colombia vienen adelantando movimientos y procesos
organizativos en la búsqueda de la construcción
de un proyecto de vida que responda a sus propias dinámicas
socio-culturales y étnicas.
En Colombia, los procesos etnoeducativos emprendidos por
los mismos grupos étnicos cobran cada vez más
vigencia en tanto mediante experiencias concretas permiten
articular la educación a sus contextos culturales,
generando desde estos mismos espacios los elementos que
orientan la transformación de la educación,
cualificándola en la medida que refuerza las expresiones
de identidad cultural, permite la autogestión,
potencia la dinámica comunitaria y los constantes
esfuerzos por el crecimiento individual y colectivo.
Entre las experiencias más significativas están
las de los Arhuacos en la Sierra Nevada, el programa de
Educación Bilingüe del CRIC en el Cauca, el
UNUMA en el Meta y Vichada, la OREWA en el Chocó,
el CRIVA en el Vaupés, los Wayú en la Guajira,
entre otras. Estas experiencias y la acción política
del Estado concertada a partir de propuestas concretas,
han permitido que en la actualidad, la Legislación
contemple la Etnoeducación como la modalidad a
desarrollar en las Comunidades Étnicas.
El proceso etnoeducativo en Colombia se ha dado de diversas
maneras, pero respondiendo a una problemática cultural
y educativa común, frente a la cual las comunidades
y sus respectivas organizaciones vienen redefiniendola
y posicionando a la educación propia o etnoducación,
como una estrategia importante y útil en el proyecto
de reestructuración y desarrollo de los pueblos,
defensa de sus territorios y pervivencia de sus identidades
ancestrales.
Igualmente, la educación en los pueblos indígenas
debe cumplir una función socializadora, de transmisión
de la cultura, enseñando a las nuevas generaciones
los conocimientos valores, actitudes y creencias de su
grupo social para lograr su inserción en él.
Pero, además, debe capacitar a los individuos para
interactuar con el mundo moderno asumiendo la relación
y el diálogo con otras culturas como un ejercicio
permanente. Esto lo han expresado los indígenas
cuando declaran que la finalidad de la educación
debe ser fortalecer la identidad en contextos interculturales.
Políticas gubernamentales
H a sido propósito del Gobierno Nacional facilitar
a los miembros de los Pueblos indígenas el acceso
a la educación superior a nivel de pregrado y postgrado
en territorio nacional e internacional. También
el apoyo para la formación profesional de etnoeducación
en la modalidad semipresencial y cursos de nivelación
académica preuniversitaria, con el objeto que estos
profesionales realicen su formación en la perspectiva
de generar apoyos concretos a los procesos de desarrollo
y autogestión en sus comunidades de origen.
En el cometido de hacer una realidad la preservación
y fortalecimiento étnico y cultural de los Pueblos
indígenas, el Gobierno Nacional ha impulsado un
plan de acción en relación a la proyección
de estas estrategias, entre los cuales esta el Fondo "ALVARO
ULCUE CHOCUE" como uno de los mecanismos que hacen
parte de la implementación, con la asignación
de ayudas económicas semestrales para el sostenimiento
de los estudiantes matriculados en el nivel de educación
superior profesional, técnico y tecnológico.
En cuanto al rol que deben jugar las instituciones
educativas con participación de miembros de comunidades
indígenas, la política etnoeducativa plantea
su transformación en el sentido de "quitarle
su carácter de agencia de control simbólico,
para convertirla en una institución generadora
de nuevos ordenes expresivos que respeten tanto la individualidad,
como los colectivos culturales". Se atribuye a
la Etnoeducación también las siguientes
características: "Bilingüe, Intercultural,
Participativa, Flexible, Sistemática y Permanente".
Las experiencias educativas en los centros de educación
superior, se han apreciado en el surgimiento de acuerdos,
convenios, programas de admisión especial y acciones
por parte de éstos que toman en cuenta la diversidad
étnica y cultural del país, y que se han
traducido esencialmente en aumentar las posibilidades
de ingreso de estudiantes indígenas mediante
el otorgamiento de becas de estudio, gratuidad de inscripción
con asignación de presupuesto para ayudas de
sostenimiento e igualmente en el ofrecimiento de espacios
semestre de nivelación académica y acompañamiento
tutorial para la elaboración de proyecto de vida
estudiantil.
La presencia de estudiantes indígenas de los
diversos pueblos en las universidades puede ser aprovechada
para la divulgación de sus culturas que posibiliten
la construcción de unas relaciones de entendimiento
intercultural, en el campo universitario, y que creen
mecanismos de articulación a la sociedad nacional,
que partan del respeto y del reconocimiento a estas
culturas de tal manera que el enriquecimiento sea mutuo.
Una de las entidades de educación superior que
aplica la etnoeducación es la Universidad Externado
de Colombia con su Programa de Admisión Especial
para Indígenas, que tiene como sustento legal
el marco de la ley 115 de 1994 y su decreto reglamentario
804 de 1995, donde el principio rector es el fortalecimiento
étnico y cultural de estos pueblos indígenas.
El programa de admisión especial Indígena
de dicha universidad tiene como objetivo apoyar la promoción
y la capacitación de los talentos humanos de
los pueblos indígenas, buscando propiciar condiciones
favorables para sus procesos de etnodesarrollo y articulación
a todos los niveles con la sociedad nacional
Igualmente hacer que el estudiante haga el esfuerzo
de la traducción cultural: desde su cultura interrogar
el potencial de la ciencia y la tecnología de
Occidente para aportar en la solución de problemas
causados por la quiebra de las lógicas culturales
de relación con la naturaleza.
Para el indígena arhuaco Cesar Alberto Torres
estudiante de tercer semestre de Sociología de
la Universidad Externado de Colombia este proceso de
educación trae beneficios para su comunidad porque
él sirve de interlocutor de dos cultura. "Porque
la cultura acá es otro dialecto y otra forma
de hablar y otra forma de penar, la esperanza de la
comunidad es que uno regrese ya estudiado y capacitado
en la sociedad de acá para analizar el problema
y para poder interlocutar y resolver el problema en
el medio de la frontera de comunicación y espacio
de las dos culturas."
El proceso para que un joven indígena pueda
acceder a la educación superior comienza desde
su comunidad. Al interior de los propios Pueblos indígenas
las autoridades tradicionales como mamos, curacas, caciques,
capitanes o los Cabildos, escogen qué jóvenes
pueden aplicar al programa de admisión especial,
conservando los requisitos académicos que la
educación superior exige en estos casos, y los
intereses profesionales de los propios estudiantes.
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