INICIO PÁGINA PRINCIPALE-MAILCHATFOROSBUSCADORPOSTALESI-QUIERO; Tienda VirtualAMIGOS Y CONTACTOSTVRADIO
 
 

América: una jerarquía a punta de penas
Lejos de haber nacido como el Real Madrid, el River Plate, la Juventus de Turín, en medio de dinero y trofeos. El América de Cali no nació siendo un equipo grande, sólo el tiempo, la lucha, la fe y sobretodo, el sufrimiento, lo hacen ser lo que es hoy: El equipo más grande de Colombia. Sí, hablo con el corazón en la mano, con el mismo que se rompe o salta cuando los 'Diablos Rojos' pierden o ganan en cualquier competencia sin importar la instancia.

El América emergió de los sectores humildes de Cali y fue el primer equipo fundado en Colombia, por eso lo apodan el 'Decano' del fútbol colombiano. Su fecha exacta de fundación no es clara, algunos dirán que nació en 1918, y otros, que en 1927. Sin embargo, desde es entonces, el camino ha sido largo y culebrero, y todos los sufrimientos han recaído en el núcleo y razón de ser de cualquier equipo, la hinchada.

Antonio Ortega 'Orteguita', que es el hincha más fiel y conocido del conjunto 'escralta', tuvo que esperar y sufrir 31 años, antes de celebrar el primer título del América en 1979. En parte, como algunos aseguran, porque cuando se constituyó en club profesional, recayó sobre el onceno rojo, una maldición que todavía lo persigue: 'La maldición del garabato', que nació de la frase de uno de sus fundadores, Benjamín Urrea, a quien le decían 'Garabato', que cuando el equipo se volvió profesional, al estar en desacuerdo con la decisión juró por Dios que los 'Diablos Rojos' jamás serían campeones.

El embrujo lo rompió el técnico más ganador de la historia del fútbol colombiano, Gabriel Ochoa Uribe, quien llegó a la institución en 1979, abriendo el ciclo más ganador en la historia de cualquier equipo en Colombia. Entre 1979 y 1990, América ganó 7 títulos (79,82,83,84,85,86,90). La década de los ochenta marcó el cambió de la suerte roja. Llegaron figuras internacionales como Julio César Falcioni, Ricardo Gareca, Juan Manuel Bataglia, Roberto Cabañas, Gerardo Gonzalez Aquino, quienes se juntaron a nacionales como: Willington Ortiz y Antony de Ávila, para llenar las vitrinas de copas y de buen fútbol. Era un equipo casi invencible a nivel local y uno de los mejores en el ámbito internacional.

Sin embargo, los que somos fanáticos del América entendemos en todo su sentido aquella frase que señala que la felicidad nunca es completa. Y es que si bien se pasaron 3 décadas sin celebrar títulos, cuando estos llegaron, trajeron otra pena. No poder ganar la Copa Libertadores de América a pesar de haber disputado cuatro finales, tres de ellas consecutivas (1985,86 y 87) y la cuarta en 1996 con otro grupo de grandes jugadores como: Óscar Córdoba, Jorge Bermúdez, Alex Escobar etc. quienes presenciaron como la maldición del 'Garabato' se trasladó al campeonato continental.

Ser hincha del América significa todo, desde vivir la mayor felicidad, hasta sentir el dolor más grande. Por eso, es un lujo amar como se debe amar esa camiseta, pues nada fue regalado, todo se ha sudado, porque si bien ahora el equipo escarlata goza de un presente privilegiado con doce campeonatos locales (1992,94,97, 2000,2001,2002) y uno internacional (Merconorte 1999), es porque todo se ha conseguido aprendiendo del sufrimiento y las penas. Fue un apretar de dientes continuo y todo eso hace que el América sea el equipo más grande de Colombia y que seguirlo sea una satisfacción inmensa para cualquier escarlata.

Por: César Muñoz
muce00@yahoo.com

Atrás Imprimir Enviar
Arriba Compartir