De las hormigas culonas al mute: los tesoros indispensables de la cocina santandereana

La cocina santandereana resulta ser muy única, pues gracias a su ubicación y tradiciones cuenta con platos típicos que se disfrutan en sus pueblos.

Por: Camila Méndez Sastoque • Colombia.com
El mute santandereano resulta ser la sopa típica del departamento. Foto: Shutterstock
El mute santandereano resulta ser la sopa típica del departamento. Foto: Shutterstock

La cocina santandereana resulta ser muy única, pues gracias a su ubicación y tradiciones cuenta con platos típicos que se disfrutan en sus pueblos.

La gastronomía santandereana es bastante auténtica y se convierte en toda una experiencia ideal para hacer un recorrido por los diferentes pueblos y así probar sus platos típicos, cargados de sabor, historia y tradición.

Visitar Santander es ser parte de una experiencia gastronómica con sus auténticas hormigas clonas o el mute santandereano, una propuesta que es netamente de este departamento; sin embargo, su cocina tiene una amplia oferta para todos los paladares.

Mute santandereano

El mute santandereano entra a ser una de las sopas más típicas y queridas del departamento. Según viajeros, recomiendan probar este plato en Bucaramanga, pues consideran que hay una variedad de restaurantes locales y enfocados en su cocina santandereana típica que replican muy bien el plato, con su sabor más tradicional y autóctono.

¿Qué ingredientes trae el mute santandereano?

Esta sopa espesa es de bastante alimento. Se prepara con maíz pelado, garbanzos, frijoles y una variedad de carnes, entre res, cerdo y costilla. Se sazona con cilantro, cebolla y ajo para dejar cocinar horas hasta que quede bastante espesa. 

Platos representativos de la cocina santandereana

Claramente, Santander cuenta con una gran variedad de platos típicos que resultan ser atractivos para quienes buscan hacer turismo gastronómico. Entre la cocina santandereana típica más recomendada se encuentra:

El cabrito, el plato más emblemático de Santander, el cual se prepara con carne de cabrito marinada varias horas con especias, cebolla, ajo y a veces cerveza para suavizar su fuerte sabor. Este se deja a fuego lento hasta que la carne quede suave y se sirve con pepitoria, arroz, yuca y una arepa santandereana.

La pepitoria es uno de los acompañantes del cabrito, pero también es un plato solitario. Se elabora con las vísceras y la sangre del cabrito mezcladas con arroz, arveja verde y especias, cocinando todo junto hasta lograr una textura similar a un guiso espeso. 

La carne oreada es el tipo de preparación consta de salar la carne y dejarla secar al aire libre durante varios días, por lo que su olor es muy particular, pero luego se asa a la parrilla o se fríe. Se acompaña con arepa, papa criolla, aguacate y ají. Es muy popular en pueblos como Curití y en general en toda la provincia de García Rovira.

Las hormigas culonas es uno de los "postres" típicos de la región aunque también se usa como adición en diferentes postres. Estas se recolectan en épocas del año donde llueve y salen de sus hormigueros en etapa reproductiva, se tuestan con sal hasta que quedan crujientes. Quienes las han probado mencionan que sabe a maní o a chicharrón.