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Cuadrillas:
Ingenio y Creatividad
EL
CARNAVAL DE RIOSUCIO
¡Si dañas la fiesta, te lleva el
Diablo!
La
cuadrilla se define como un grupo de personas
que van de casa en casa cantando un mensaje, con
disfraces que corresponden a éste. La cuadrilla
es entonces, canto y mensaje representado en las
casas. Por eso es de cámara, a diferencia
de la de las Escuela de Zamba de Río de
Janeiro que es de calle y puede tener unas 300
personas. Las de Riosucio son 12 para que quepan
en la sala de una casa donde la espera toda la
familia con sus amigos para escucharla.
El
domingo de cuadrillas, éste grupo hace
una especie de campaña artística,
visitando esas casas, donde la máscara
es rigurosa desde la época en que las dos
plazas eran enemigas.
Las
Casas Cuadrilleras
por su parte, están ubicadas en el sector
histórico de Riosucio. La condición
es que tengan un espacio amplio, sean pobres o
ricas.
Cada
año la Junta del Carnaval siempre da un
pequeño apoyo en licor y gaseosa, aunque
las cuadrillas no se pueden embriagar. Beben un
sólo trago de licor en cada casa, después
de visitar alrededor de 30 casas, a la una de
la mañana, la cuadrilla sigue intacta,
pese a sus voces maltratadas, pero les queda la
satisfacción de cumplir todo un rito.
Del
mensaje y la preparación...
Cuando
la cuadrilla define cuál es el mensaje
que se va a concretar para el próximo año:
una crítica al gobierno, a la hipocresía
humana, a la destrucción ecológica
ó un canto a nuestras leyendas, valores,
o simplemente, a soñar y a sacar un tema
fantástico. Por eso en los disfraces sueltos
se ve de todo: desde los disfraces satíricos
de los violentos y sus mensajes sangrientos como
protesta contra la violencia que es el convite
en este caso, hasta disfraces de pura fantasía
porque el riosuceño llora, sueña
y ríe durante el Carnaval.
Detrás de una cuadrilla hay un sinnúmero
de detalles que se empiezan a realizar con un
año o más de anticipación,
cuando se reúne un grupo de amigos, discuten
la idea sobre la cual van a trabajar, elaboran
conjuntamente el diseño y construcción
de su disfraz y las letras. Después de
esto, se comienzan los ensayos: un mágico
viaje de diversión.
Incluso
han existido cuadrillas, que una vez terminan
su participación en el carnaval, o meses
después, empiezan a planear la idea que
presentarán dos años después.
Esto
significa que se considera como un juego, en el
que las personas viven durante un año a
más para configurar su disfraz, para transformarse
y presentarse ante el pueblo de una forma distinta
a lo que realmente son. Por eso la importancia
del disfraz, cuya máscara es un requisito
para el mismo.
Mediante
las presentaciones en las casas
cuadrilleras donde se deja su mensaje,
los participantes expresan su tradición
familiar hacia el Carnaval, reflejado en la manera
de organizar el acto, la elaboración del
disfraz, los ensayos, las letras y el tema realizados
entre familias y amigos, con el sólo fin
de participar con ingenio y creatividad en la
fiesta del diablo.
Y
a pesar de su sentido burlesco, las cuadrillas
son a la vez una institución organizada
y compuesta por normas. En pocas palabras, son
únicas y autóctonas de Riosucio,
y hacen del Carnaval algo distinto.
La
preparación de una de estas dura dos años
y cada año surgen un promedio de 30 totalmente
nuevas; se repiten cuando han pasado 20 años,
sólo si es considerada como una gran cuadrilla
que puede pasar a la leyenda.
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