|
Los
que presiden la fiesta
EL
CARNAVAL DE RIOSUCIO
¡Si dañas la fiesta, te lleva el
Diablo!
Esta
fiesta es quizás la única que ha
definido una estructura con el fin de lograr un
mirada interior que le da claridad sobre sus prioridades
y además, reafirmar su carácter
a través de unas jerarquías en las
que descansa el correcto desempeño de cada
edición del carnaval.
El
Diablo del Carnaval
como el espíritu de la tradición
en el que el riosuceño cifra sus anhelos
y sueños de superación, que no se
identifica con el concepto cristiano del mal sino
una expresión popular del arte, el ingenio,
la alegría y la concordia. En una efigie
de gran tamaño es como se materializa,
la que se ubica en un ligar especial en una de
las dos plazas durante el Carnaval desde el sábado
hasta el miércoles, después de lo
cual debe permanecer oculta. En su figura hay
el sincretismo del diablo judeo-cristiano con
elementos de culturas indígenas y negras.
El
Diablo
danzante es el símbolo carnavalero
que se personifica en un bailarín disfrazado
que actualmente sale el lunes, en integración
con el desfile de faroles. Antes salía
el sábado de carnaval en la noche, con
cencerros en un cinturón de cuero, o con
una vejiga de res inflada en su mano para azotar
a las gentes.
El
organismo central de la fiesta es la Junta
del Carnaval, la cual es elegida por la
Asamblea General de la Corporación Carnaval
de Riosucio. A ese pertenecen todos los matachines
y hacedores del carnaval.
La
República
del Carnaval es como se denomina al Gobierno
soberano del pueblo de Riosucio en materia de
fiesta. Constituye una sátira política,
con presidente, alcalde y demás funcionarios,
leyes propias que ordenan la paz, fraternidad
y alegría a través de los Decretos,
Convites, Saludos y testamentos. Es además,
la autoridad que debe ser obedecida por propios
y extraños en todas sus disposiciones.
Esta
conformada por el Presidente
del Carnaval, sobre el cual recae la mayor
responsabilidad. Debe tener capacidad no solo
administrativa sino matachinesca... Su atuendo
ceremonial incluye Banda presidencial al pecho
y prendas de gala de colores vibrantes.
El
Alcalde del Carnaval, es otro de los máximos
jerarcas, por excelencia encargado de la defensa
y mantenimiento de la tradición, el ingenio
y la autenticidad. Sus principales atributos son:
el Bastón de Mando, La capa, Sombrero prominente
y prendas de gala de colores alegres.
|